Suenan tambores de guerra en el Kurdistán

 

La llegada de Donald J. Trump a la presidencia de EEUU ha sido una auténtica revolución en el contexto internacional. No cabe duda de que el Presidente norteamericano es un hombre eminentemente de negocios, y por ende tremendamente práctico. No es un hombre de política, de protocolos, de relaciones internacionales. El Presidente de EEUU es un empresario de pies a cabeza y por ende ésta, su cabeza, la tiene estructurada en el riguroso esquema que establecen las relaciones empresariales.

El Presidente Trump tiene la empresa más poderosa del mundo a sus órdenes, y lo sabe. Y como está demostrando, no va a vacilar en utilizarla con el mayor pragmatismo que conciba para llevarla a beneficios. Unos beneficios que pasan por erradicar la enorme deuda externa que arrastra fruto de su negativa balanza comercial y excesivo gasto interno durante los últimos años.

Y dado su perfil empresarial y su forma de hacer negocios, lo que esperamos es que utilice los medios y los métodos más incisivos, sus Fuerzas Armadas, en el menor tiempo posible. Quiere resultados, y los quiera ya.

Si analizamos su primer viaje de estado al extranjero y los acontecimientos que se están desarrollando, podremos hacernos una idea de lo viene por la proa.

En su primera salida al exterior, Donald J. Trump visitó dos países clave en su política nacional e internacional. A Arabia Saudí le dejó claro que era su principal aliado árabe en la zona, y a Israel que le prestaba su incondicional apoya con todas las consecuencias. Posteriormente se dirigió a Europa, donde repitió de nuevo que se habían acabado las buenas intenciones. Si los europeos quieren seguridad, tendrán que pagarla en su justa medida. Y por último, se dirigió a Taormina, Sicilia, donde no dudó en presentar sus credenciales para convertir a EEUU en la potencia indiscutible que ha sido desde la desintegración de la URSS.

Así pues, y analizando detenidamente los acaecimientos pasados y presentes en Oriente Medio, es probable que el conflicto por la independencia del Kurdistán dé una vuelta de tuerca.

Situándonos en el contexto histórico, el Kurdistán es una zona geográfica que se sitúa al sur de Turquía y al norte de Irak, Siria y Noroeste de Irán. Sus habitantes son principalmente de etnia kurda y de religión mayoritariamente musulmana, y la posición estratégica y los recursos minerales que alberga son de gran interés para todos los actores involucrados.

Los principales actores implicados son Turquía, Siria, Irak, Irán y el PKK (Partido Kurdo del Kurdistán), todos ellos enfrentados entre sí por los diferentes intereses en esta zona.

El PKK aspira a lograr la reunificación de todos los Kurdos en un territorio independiente llamado Kurdistán. Para ello, debe conseguir la independencia de Turquía, Siria, Irak e Irán, y ninguno de los cuales está dispuesto a concedérsela.

No obstante, cuenta con apoyo de EEUU, quienes ayudaron al pueblo kurdo a librarse del yugo de Saddam Hussein en los 90, y quienes están dispuestos a apoyar la formación de su anhelado estado. ¿Y qué gana EEUU en este proyecto? Principalmente, continuar explotando sus recursos minerales (recordemos que varias empresas petrolíferas de EEUU explotan de facto los pozos petrolíferos de la región del Kurdistán Iraquí sin la mediación del gobierno de Bagdad) y el control de un gobierno títere en una zona geostratégica de vital importancia para el paso de oleoductos y gaseoductos a Europa a través de Turquía.

No es de extrañar, por tanto, que tanto Turquía como Irak y Siria, estos últimos con el apoyo de Irán y Rusia, estén centrando sus esfuerzos militares contra los combatientes turcos en la zona.

Así pues, tampoco es extraño que recientemente un avión de combate F-18 de EEUU haya derribado a un Su-22 de las fuerzas aéreas sirias en su propio territorio, alegando que estaban atacando a los combatientes turcos apoyados por EEUU en la lucha contra el ISIS.

Y tampoco nos debe extrañar la reorientación estratégica de Turquía en la escena internacional. Los intereses energéticos y geopolíticos de Donald J. Trump en la zona difieren de los del resto de actores, incluido Turquía. Tras el incidente ocurrido el año pasado entre Turquía y Rusia por el derribo de un avión de combate ruso en espacio aéreo turco y el consiguiente deterioro de las relaciones biliterales entre ambos países, la deriva islamista del Presidente Turco, Recep Tayyip Erdogan, y el supuesto intento de golpe de estado del que el propio Presidente culpa a occidente, quien da cobijo a su principal opositor, Fetula Gulen, Turquía se ha ido acercando a Rusia y alejando de la OTAN. Y esto, en términos energéticos y militares, tiene su importancia.

La deriva turca hacia el este podría alinear su política internacional con los intereses de Moscú y sus socios en la zona, y debilitar las de EEUU y los GCC. Por tanto, es probable que también repercuta en un incremento de las operaciones militares contra los grupos rebeldes kurdos apoyados por EEUU.

Si Donald J. Trump se decide a aplicar su pragmatismo empresarial, no sería descabellado pensar que EEUU se dispusiese a apoyar una declaración de independencia en el Kurdistán. Una opción que perjudicaría gravemente las aspiraciones de Irán, Qatar, Turquía y Rusia en los países afectados, y que beneficiaría la opción del GCC y de EEUU, quiénes podrían abastecer a Europa de energía no solo a través del oleoducto y gaseoducto saudí, sino también por el atlántico gracias a la incipiente industria del fracking que tanto se ha esmerado en potenciar.

Proyecto Islero: cuando España pudo convertirse en una potencia nuclear.

El 29 de octubre de 1947, un miura llamado “Islero” arrancaba la vida del famoso torero “Manolete”. 15 años después, en 1962, el nombre de este toro sería utilizado para bautizar uno de los proyectos militares más secretos de nuestra historia reciente: la fabricación de un arsenal nuclear.

010_Islero

En 1951 se creaba la Junta de Energía Nuclear (JEN). Con una dirección militar, recibiría un fuerte impulso en 1955 bajo el amparo del programa “Átomos para la Paz”, en el que se aprobaba, por parte de Washington, la transferencia de tecnología norteamericana para la construcción de centrales de energía nuclear y la formación de personal clave en sus centros de investigación y universidades: uno de los elegidos para esta excepcional oportunidad de la posguerra sería el entonces Comandante del Ejército del Aire Guillermo Velarde, catedrático de física nuclear, que a su regreso a España sería nombrado Jefe de la División de Teoría y Cálculo de Reactores de la JEN.

Guillermo Velarde, en una reciente entrevista en RNE.

Guillermo Velarde, en una reciente entrevista en RNE.

Veamos ahora el contexto histórico. En 1956 Marruecos conseguía la independencia. Un año más tarde comenzaba la guerra de Ifni, en la que nuestras fuerzas armadas, dotadas mayormente de material de origen norteamericano (cedido tras los acuerdos de 1953), vieron cortadas sus alas al negarnos Washington su utilización contra su principal aliado en el Magreb.

Paracaidistas españoles en Ifni, en su primera acción de guerra.

Paracaidistas españoles en Ifni, en su primera acción de guerra.

Esta situación causó gran alarma en el gobierno de Franco. Su vicepresidente, el Capitán General Agustín Muñoz Grandes, veterano de la División Azul, encargo entonces al Almirante Otero Navascués un estudio sobre la posibilidad de desarrollar un arsenal nuclear sin levantar sospechas en la comunidad internacional.

Aunque el principal objetivo de este arsenal era disuadir a Marruecos de cualquier agresión contra los territorios españoles en el Norte de África, hacerse con armas nucleares permitiría situar a España en el selecto club de naciones con capacidad nuclear, reforzando su papel como potencia regional en el área del Mediterráneo.

El Comandante Velarde recibiría entonces el encargo de desarrollar para España cabezas nucleares basadas en Plutonio. En este proceso, apenas cuatro años después, el proyecto tuvo un golpe de suerte, que no fue tan bien considerado en la localidad almeriense de Palomares… El 17 de enero de 1966 un B-52 cargado con cuatro bombas termonucleares B28RI se estrellaba en vuelo con un avión cisterna. Su preciada carga caería sobre el sureste de España, afortunadamente sin explosionar. Un nutrido equipo de la JEN acudiría entonces al lugar del accidente antes de la retirada del material por parte de personal americano. Allí se consiguió información sobre estructura de las bombas, detonadores, núcleos… que serviría para dar un empujón al proyecto “Islero”, que hasta entonces había obtenido pocos progresos.

En la década de 1970 el proyecto iba viento en popa a toda vela. Incluso se llegó a especular con la posibilidad de realizar pruebas en el Sáhara Occidental.

En la década de 1970 el proyecto iba viento en popa a toda vela. Incluso se llegó a especular con la posibilidad de realizar pruebas en el Sáhara Occidental.

En 1968, mientras España entraba en la sospechosa lista de países con ambiciones nucleares por no firmar el TNP (Tratado de No Proliferación), se instalaba en la JEN el Coral-1, un pequeño reactor con capacidad para producir Plutonio con fines militares. Tres años después, los seis kilogramos necesarios para fabricar la primera bomba estaban cerca de alcanzarse, y había más razones para el optimismo: por un lado, España disponía de unas importantísimas reservas de uranio, de las que extraer el plutonio; por otro lado, en 1972 estaba prevista la entrada en funcionamiento de la central nuclear de Vandellós, de tecnología francesa -enemiga de las inspecciones de la OIEA- y cuyo residuo facilitaba conseguir más plutonio militar. Incluso se especuló con la posibilidad de utilizar nuestra colonia del Sahara Occidental como campo de pruebas. Sin embargo, nuestras ambiciones nucleares empezaban a distar mucho de pasar desapercibidas.

Un informe de la CIA del verano de 1973 enunciaba:

España es el único país europeo que merece atención como posible proliferador de armas nucleares en los próximos años. El país tiene reservas propias de uranio, un extenso programa nuclear con tres reactores operativos, siete en construcción y hasta 17 más proyectados, así como una planta piloto de separación química […] España ha rehusado firmar el TNP, aduciendo que las garantías de protección para los países no nucleares son insuficientes.

Central Nuclear de Vandellós, en Tarragona. De los residuos de esta central de tecnología francesa se planeaba extraer el Plutonio para las bombas.

Central Nuclear de Vandellós, en Tarragona. De los residuos de esta central de tecnología francesa se planeaba extraer el Plutonio para las bombas.

Es necesario mencionar que durante todo este tiempo el General Franco fue muy reacio a los éxitos de este proyecto, temiendo que Estados Unidos, al enterarse, aplicara sanciones económicas a la ya de por sí comprometida situación de nuestras finanzas. Carrero Blanco, sin embargo, era un firme partidario de este programa, en el que depositó sus esperanzas de que la relación entre Estados Unidos y España pasara del vasallaje a una relación entre iguales en la que Washington se comprometiera firmemente en la defensa de los intereses de Madrid.

Carrero Blanco era un político incómodo para Estados Unidos, y son varios los autores que han especulado con la posibilidad de que su muerte a manos de ETA, un día después de su entrevista con Kissinger, fuese facilitada por la CIA por orden de Washington ante la posibilidad de que el probable relevo de Franco tras la muerte del dictador fuese este marino ferozmente anticomunista y patriota.

Carrero Blanco en su reunión con Kissinger, un día antes de su muerte en manos de ETA.

Carrero Blanco en su reunión con Kissinger, un día antes de su muerte en manos de ETA.

Pero la muerte de Franco y su relevo por Carlos Arias Navarro no supusieron el final del proyecto Islero. Apenas un mes después de aquel 20 de noviembre de 1975 se aprobaba la construcción del CINSO (Centro de Investigación Nuclear de Soria), capaz de producir material para una producción de hasta 23 cabezas nucleares al año. El gobierno de Adolfo Suárez mantuvo el esfuerzo investigador para dotar a España de estas armas.

Sin embargo, el gobierno de Jimmy Carter, al conocer los avances del programa, redobló sus presiones para acabar con el Proyecto Islero, incitando a Madrid a la firma del TNP. La amenaza de sanciones económicas por parte de Estados Unidos si no se aceptaban inspecciones de la OIEA y la crisis política originada por el fallido golpe de estado del 23 de febrero de 1981 consiguieron, finalmente, frenar las ambiciones nucleares de España.

El proyecto Islero se mantuvo frágilmente con vida gracias al apoyo del gobierno de UCD de Leopoldo Calvo-Sotelo, que a pesar de su reconocido atlantismo apoyaba la idea francesa de una tercera nación nuclear europea que no dependiera, para su seguridad, de la tutela americana. En 1987, la firma del TNP por parte del gobierno del PSOE, le daría el golpe de gracia.

España renunció entonces a convertirse en una potencia nuclear, en aras de “facilitar” su acogida en la comunidad internacional, especialmente en el seno de la Unión Europea. Se renunciaba así a un proyecto que habría permitido a nuestro país gozar de una mayor independencia en política de defensa, que habría permitido a nuestro país convertirse en un importante actor regional.

A día de hoy, Ceuta, Melilla y los peñones e islas de soberanía española en el Norte de África siguen sin estar bajo el paraguas de la OTAN.

En Fuerza Naval nos hemos preguntado como sería hoy en día una España con armas nucleares. ¿Estaríamos en el Consejo de Seguridad de la ONU? Probablemente no, Israel, Pakistán, India… no han sido aceptados en este selecto club aunque posean armas nucleares. ¿Seríamos una potencia regional? Sin lugar a dudas, las armas atómicas sitúan en una posición de fuerza a su poseedor.  En el caso de Irán, por ejemplo, su programa nuclear es una forma de hacerse valer frente a potencias regionales como Pakistán (potencia nuclear) y Arabia Saudí (potencia económica) ¿Sufriríamos presiones internacionales para deshacernos de nuestro arsenal? Probablemente en un principio. Pero en la UE conviven dos potencias nucleares, Francia y Reino Unido, sin demasiados problemas. ¿Habríamos podido mantenerlo económicamente? Mantener un arsenal nuclear es un gasto extraordinario, inasumible con nuestro actual presupuesto de defensa. La única razón que creemos que haría que el gobierno aceptase este gasto sería mantener una importante posición como potencia regional ¿Y políticamente? En la actualidad política de nuestro país, es difícil ver a España como potencia nuclear. Sin embargo, quizás de haber tenido estas armas a finales de la década de los setenta nuestra historia política habría sido otra. ¿Habría intentado Marruecos “tomarnos el pulso”, como hizo en Perejil? Desde luego, lo habría pensado dos veces. En cualquier lugar, no es un conflicto de la magnitud suficiente para que España -y mucho menos la comunidad internacional- viera legitimado usar armas nucleares ¿Tendríamos ICBMs, SLBMs? Es poco probable que tuviésemos armas balísticas. Nuestro arsenal nuclear sería más parecido al de Israel: armas tácticas, lanzables desde aeronaves (en bombas o misiles) o desde submarinos mediante misiles de crucero.

AGM-142, más conocido como Popeye: el vector lanzamiento nuclear israelí.

AGM-142, más conocido como Popeye: el vector lanzamiento nuclear israelí.

Para más información, os recomendamos acudir directamente a la fuente. Animaros a comprar el libro escrito por el responsable del proyecto, Guillermo Velarde, y conoced a fondo los entresijos de esta interesante parte de nuestra Historia.

Proyecto Islero, el libro.

Proyecto Islero, el libro.

 

 

 

 

 

 

 

 

DEFENSA ANTIAÉREA SUBMARINA.

¿Una revolución en la guerra marítima?

Imagine que es piloto de uno de los helicópteros SH-60B de nuestra Armada. Se encuentra, en un futuro no muy lejano, escoltando a las unidades de proyección y a los más de mil infantes de marina que transportan frente a la amenaza submarina enemiga. La fuerza a la que protege, incluida la fragata desde la que ha despegado, se encuentra a una distancia considerable, lejos de donde creen que la amenaza submarina enemiga puede estar esperándonos.

Confían en usted. Dirige a bordo a un equipo de tres hombres perfectamente adiestrado. Su aparato lleva una impresionante variedad de sensores, desde un complejo procesador para las 25 sonoboyas que puede lanzar hasta un detector de anomalías magnéticas, pasando por una potente cámara infrarroja, un sensor de detección de emisiones electromagnéticas y un radar que aprovecha la altura de vuelo para ganar cualquier contacto en el horizonte. De cada lateral cuelga un torpedo Mk-46, suficientemente veloz y preciso como para eliminar cualquier submarino enemigo. Se desplaza casi diez veces más rápido que los buques de superficie para investigar cualquier posible contacto. Acústicamente, es indetectable para un enemigo que confía principalmente en su sonar para saber lo que le rodea. Pero además, aporta una ventaja vital frente a las fragatas que protegen a la fuerza: es invulnerable. O al menos lo ha sido hasta ahora.

Helicóptero SH-60B

Helicóptero SH-60B

Para no alertar al submarino vuela con el radar apagado. Su cámara infrarroja busca metódicamente sobre la superficie para detectar cualquier mástil. Es posible que el submarino quiera confirmar, a través de sus periscopios o de sus sensores de guerra electrónica, la presencia de nuestra fuerza naval. Y quizás eso le obligue a ser indiscreto.

Al final, después de muchos vuelos que han requerido un gran esfuerzo y concentración de las distintas dotaciones de los SH-60 que protegen a la fuerza, hay suerte. Parece que la cámara infrarroja ha detectado algo: un punto de calor minúsculo sobre la superficie de las frías aguas del Atlántico. Pone rumbo hacia el punto de calor para seguir investigando. Puede que se trate de un barril a la deriva. Quizás sólo sea una gaviota que ha amerizado para descansar. Inmediatamente, se informa por radio a la fuerza. Están casi a cuarenta millas, pero los torpedos modernos tienen un gran alcance y ante la posibilidad de que hayamos detectado a un submarino, no conviene correr riesgos. Inmediatamente, los buques que transportan a los infantes de marina ponen rumbo de evasión mientras los escoltas adoptan una postura más agresiva y ponen sus sónares a transmitir.

Nuestro helicóptero sigue acercándose. La imagen de la cámara infrarroja no es todavía muy precisa. Podría tratarse de dos mástiles, posiblemente el sensor de emisiones electromagnéticas, que busca los radares de nuestros barcos, y un periscopio para vigilancia. Lo más probable es que si el submarino nos ve acercarnos arríe sus periscopios e intente evadirse. Si da tiempo a identificar sin lugar a dudas los mástiles, el helicóptero lanzará un torpedo. Si no, quizás sea necesario lanzar algunas sonoboyas y confirmar que se trata de un submarino antes de gastar una de nuestras valiosas armas.

Helicóptero SH-60F, con sonar calable. España no dispone de esta versión.

Helicóptero SH-60F, con sonar calable. España no dispone de esta versión.

El helicóptero está ahora a apenas dos millas y no parece haber ninguna duda de que se trata de los mástiles de un submarino. Están perdidos. Casi sin esperarlo, oirán un torpedo entrar en el agua y empezar a transmitir tan cerca que no tendrán tiempo a evadirse. El oficial de guardia en el periscopio ni siquiera habrá visto llegar al helicóptero en acercamiento. El copiloto prepara el lanzamiento del arma. Pero algo inusual ocurre. De repente, la superficie del agua se quiebra. Un objeto acaba de llegar a superficie, y en su parte inferior se aprecia, acto seguido, la ignición de un motor cohete.

En los pocos segundos que preceden al derribo de nuestro helicóptero, la primera impresión es que estamos ante el lanzamiento de un misil antisuperficie, probablemente un Sub-Harpoon. Sin embargo, el misil vira rápidamente hacia la aeronave. Tenemos tan poco tiempo de reacción que las bengalas que intentan captar la atención del misil no sirven de nada. Horas después, otro helicóptero de nuestra Armada encuentra los restos de la aeronave flotando sobre la superficie. No ha habido supervivientes.

IDAS_640

¿Qué ha ocurrido? Veamos las cosas desde la óptica del comandante del submarino enemigo.

Su misión es acercarse, sin ser detectado, a la fuerza naval española. Y a la distancia óptima de lanzamiento de sus torpedos, atacar las unidades más valiosas: aquellas que transportan los contingentes de infantería de marina o los suministros vitales para mantener el esfuerzo de guerra. Bajo su mando tiene una obra maestra de la ingeniería alemana. Un submarino tipo 214 dotado de propulsión independiente de la atmósfera, lo que le permite ser muy discreto. Sabe que su mayor amenaza son los medios aéreos. Los escoltas no le preocupan demasiado, tiene una gran ventaja acústica sobre ellos y si se acercan demasiado, siempre puede poner un torpedo en el agua para ahuyentarles de sus esfuerzos por darle caza.

Los operadores sonar le han informado de la presencia de una serie de contactos que acústicamente parecen buques de guerra españoles. Quiere confirmarlo antes de abandonar su zona de espera para interceptar a los barcos del enemigo. Sube a cota periscópica e iza el mástil de exploración electromagnética. Efectivamente, en esa misma dirección hay transmisiones radar similares a las que podrían esperarse de los buques españoles. Mientras los operadores de guerra electrónica analizan la información, él vigila el horizonte por si se acercase alguna aeronave. Tradicionalmente han sido la principal amenaza para las fuerzas submarinas, y siguen siendo un enemigo temible. Pero ahora tiene otras opciones si apareciera un helicóptero o un avión de patrulla marítima.

A través de la cámara infrarroja del periscopio observa algo que le llama la atención. Un punto de calor que vuela nivelado, lo que descarta que sea un pájaro. Ha sido descuidado. Los mástiles han estado expuestos demasiado tiempo, y ahora un helicóptero les ha detectado. No transmitía con el radar, así que no ha habido alerta previa. No hay duda de que se dirige hacia ellos, y en cuanto tengan claro que se trata de un submarino, lanzarán uno de sus torpedos justo sobre su vertical, lo que les hará muy difícil escapar. Si en sus tubos no llevase cuatro ejemplares de su nueva arma, sólo le quedaría arriar todo, bajar a la cota de evasión e intentar escapar. Pero ahora tiene otra opción.

Misil IDAS

Misil IDAS

Decide permanecer en cota periscópica. Ya le han detectado, y tendrá que intentar acercarse a la fuerza naval española en otra ocasión. Pero ahora, evadirse no es su única opción. Puede pasar datos precisos sobre la posición del helicóptero aprovechando que lo tiene en el periscopio. El oficial de armas introduce los datos en una consola y da la orden de fuego. A los pocos segundos, uno de los cuatro misiles IDAS alojados en uno de sus ocho tubos lanzatorpedos sale hacia la superficie, arrancando su motor cohete. La cámara infrarroja de la parte delantera del misil envía imágenes a través de un cable de fibra óptica conectado con la consola de armas del submarino. El oficial de armas distingue claramente que se trata de un SH-60B y durante la fase de aproximación, da órdenes al misil para evitar las bengalas que intentan distraer su atención. ¡Impacto!. El helicóptero se precipita al mar envuelto en llamas y el comandante del submarino empieza una evasión que puede llevarle días hasta encontrar una nueva posición de lanzamiento. Ha perdido la oportunidad de atacar, pero ha escrito una nueva página en la historia de la guerra submarina.

Defensa activa frente a defensa pasiva.

Hasta ese momento, y desde la aparición del submarino en los escenarios de guerra marítima del S.XX, las aeronaves han sido el adversario por excelencia de los submarinos. Durante la II Guerra Mundial, la presión de los aviones de patrulla marítima basados en tierra y en portaaviones salvó el sistema de convoyes indispensable para el sostenimiento de Gran Bretaña y forzó el desarrollo del snorkel, convirtiendo a los sumergibles en verdaderos submarinos al aumentar exponencialmente el porcentaje de tiempo en inmersión, ya que les permitía cargar baterías sin estar en superficie. El snorkel permitió enfrentar la amenaza aérea con tácticas pasivas. La evasión se convirtió en la principal defensa, relegando al pasado las piezas de artillería antiaérea que poblaban la cubierta de los U-Boat. El desarrollo de la propulsión nuclear, que permite a los submarinos permanecer en inmersión profunda –esto es, alejados de los peligros de la cota periscópica- durante meses si es necesario, no hizo más que convencer a la comunidad submarinista que la mejor defensa frente a las aeronaves era evitar la detección a toda costa. Sin embargo, mientras los submarinos confiaban su defensa a sus posibilidades de evasión en cota profunda, los medios aéreos antisubmarinos evolucionaban en completísimas plataformas de armas guiadas y sensores que aportaban, frente a los buques de superficie, dos principales ventajas: la velocidad y, sobretodo, la invulnerabilidad.

Las aeronaves son la mayor amenaza para los submarinos desde la II Guerra Mundial.

Las aeronaves son la mayor amenaza para los submarinos desde la II Guerra Mundial.

Durante la Guerra Fría, sólo existieron tímidos intentos en proporcionar verdaderas opciones de defensa activa frente a las aeronaves antisubmarinas. Soviéticos y británicos elaboraron complejos sistemas para lanzar misiles de corto alcance desde versiones instaladas en mástiles similares a los periscopios. No es hasta finales de los años ochenta que surge el concepto SUBSAM (Submarine Surface-to-Air Missile), un proyecto de la Agencia de Investigaciones Avanzadas de la Defensa (DARPA, en sus siglas inglesas) que surge para contrarrestar los estudios de la Unión Soviética dirigidos a conseguir la capacidad de lanzar desde cota periscópica versiones de los misiles SA-7 y SA-14 frente a los P-3, SH-3 y SH-60 americanos. El fracaso del diseño ruso basado en el misil de guía infrarroja SA-14 Strela (dadas las condiciones de humedad reinantes en el ambiente marítimo) dirige a los americanos hacia un desarrollo basado en el misil de guía radárica AMRAAM alojado en el cuerpo de la versión de lanzamiento submarino del misil Tomahawk. Esta configuración permitiría aprovechar la autonomía del Tomahawk, haciendo posible al misil orbitar alrededor de una hora sobre la posición del submarino y sirviendo como elemento disuasorio de cualquier aeronave en aproximación. La idea original era conseguir que el AMRAAM se desprendiese del cuerpo del Tomahawk en caso de una detección, utilizando su velocidad de Mach 4 para alcanzar el blanco, eliminando cualquier amenaza para el submarino. La imposibilidad de que el operador pudiese discriminar si el misil atacaba a una unidad enemiga o a una aeronave amiga o neutral acabó con el programa.

Los británicos intentaron instalar, sin mucho éxito, un lanzador de misiles BlowPipe en un mástil para sus submarinos.

Los británicos intentaron instalar, sin mucho éxito, un lanzador de misiles BlowPipe en un mástil para sus submarinos.

En 1992 las empresas Aerospatiale y DASA, comienzan el desarrollo del programa Polyphem. Inicialmente se trataba de un misil con capacidades exclusivamente antibuque, pero en 1996 se añade la posibilidad de dotar al misil de capacidad antiaérea. Surge el proyecto Tritón. A diferencia del proyecto americano basado en el AMRAAM, el Tritón incorporaría guiado mediante un cable de fibra óptica, de forma que el operador podría controlar todas las fases de vuelo del misil. Además, incluía una guía infrarroja para guiado autónomo.

El proyecto fue cancelado en 2007, pero aportó innovaciones que serían aprovechadas para otras iniciativas de defensa activa ante aeronaves antisubmarinas. Disponía de un modo de búsqueda en trayectoria helicoidal, explorando todo el horizonte, lo que permitía atacar aeronaves enemigas aún sin tener datos precisos del blanco (lo que normalmente ocurre si el submarino no tiene ningún mástil izado). Además, utilizaba los contenedores de lanzamiento ya existentes para la versión submarina del misil Exocet, lo que le proporcionaba la ventaja adicional de romper la superficie a media milla de la posición del submarino, evitando revelar su posición exacta.

En 2006 los americanos dan un nuevo impulso al proyecto SUBSAM, esta vez con una versión del popular misil Sidewinder, también conocido como ASRAAM. El desarrollo incorporaba innovaciones importantes: resolvía los problemas derivados de lanzar desde una posición estática un misil diseñado para ser lanzado a las altas velocidades de un avión de combate y permitía su utilización desde los tubos de lanzamiento vertical de los misiles Tomahawk mediante unas cápsulas desechables denominadas SACS, diseñadas para adaptar cualquier tipo de misil a su utilización desde submarinos.

Desarrollos actuales.

Lamentablemente, todos los proyectos anteriores apenas consiguieron pasar de simples prototipos. Pero muchas de estas enseñanzas han sido aplicadas en el desarrollo de la primera promesa de revolución en la guerra submarina: el misil alemán IDAS.

Se trata de un desarrollo conjunto de las compañías alemanas HDW y Dhiel, y de la noruega Kongsberg, basado en el misil aire-aire Iris-T y sus nada desdeñables prestaciones: un alcance de 20 km, un techo de 20.000 metros y una velocidad de Mach 3. El IDAS es el sucesor natural de las investigaciones del proyecto Tritón, y hereda muchas de sus innovaciones. Dispone de un cableado redundante de fibra óptica que permite al operador recibir señal de vídeo normal y de cámara infrarroja, lo que además le permite atacar buques de pequeño porte y objetivos en tierra. Utiliza su trayectoria helicoidal para explorar todo el horizonte si no existen datos precisos del blanco. Y es capaz de navegar en inmersión antes de romper la superficie, evitando delatar la posición exacta del submarino.

Presenta, adicionalmente, otras mejoras. No necesita ser encapsulado, sino que alcanza la superficie por sus propios medios. Los misiles se almacenan en grupos de cuatro en contenedores de tamaño similar a un DM2A4, lo que permite disponer de cuatro misiles ocupando un único tubo de diámetro estándar. Algunas fuentes mencionan también la posibilidad de alojar el arma en un mástil multifunción de la compañía alemana Gabler, tal y como ocurría en los frustrados desarrollos de la Guerra Fría. Además, el sistema ofrece al operador el control de todas las fases del vuelo, permitiéndole seleccionar el blanco más amenazante de entre todos los detectados, destruir el misil en vuelo o incluso elegir el punto de impacto idóneo, si estamos atacando una unidad de superficie.

El sistema ha sido probado desde submarinos alemanes en 2008 y 2011. Noruega y Turquía también han demostrado recientemente su interés por dotar a sus submarinos de este misil.

Pruebas de lanzamiento del misil IDAS

Pruebas de lanzamiento del misil IDAS

Por su parte, las compañías DCNS y MDBA han presentado un proyecto, también derivado del Tritón. El sistema puede ser utilizado desde un lanzador integrado en un mástil (mediante una adaptación del misil tierra-aire Mistral) o utilizando las cápsulas de lanzamiento que usa la versión submarina del Exocet para lanzar una modificación del misil aire-aire Mica. Se trata de adaptar al entorno submarino misiles ya existentes, por lo que el riesgo del proyecto se estima bajo.

Existen además otras alternativas en estudio, que incluyen, por ejemplo, la integración en un mástil de un sistema de láser de alta energía como el embarcado en el USS Ponce para hacer frente a la amenaza de drones y pequeñas embarcaciones. El principal inconveniente de este sistema es su alto consumo de energía, que sin embargo no supone un excesivo problema para los submarinos con propulsión nuclear. El ya mencionado mástil Triple-M de la empresa alemana Gabler ofrece otra interesante alternativa: la instalación de un cañón Rheinmetall de 30mm que, alojado en un mástil estanco, permite enfrentar aeronaves antisubmarinas a corta distancia.

Un cambio en las reglas del juego en la guerra naval.

Hoy en día, las aeronaves antisubmarinas pueden permitirse investigar, clasificar y atacar un contacto submarino sin sentir su seguridad amenazada ni preocuparse de conceptos como la Stand-off Distance (distancia máxima de acercamiento según el alcance de las armas antiaéreas del enemigo). Aprovechan, además de esta invulnerabilidad, las ventajas inherentes a sus plataformas: velocidad muy superior a la de los buques escolta, sistemas de combate que integran una amplia variedad de armas y sensores o la capacidad de barrer grandes áreas en poco tiempo.

P-3 Orion, durante años, el avión antisubmarino por excelencia.

P-3 Orion, durante años, el avión antisubmarino por excelencia.

Las armas antiaéreas submarinas están llamadas a igualar este desequilibrio. Obviamente, la discreción es la principal virtud de un submarino, así que es poco probable que existan enfrentamientos directos o provocados entre las aeronaves submarinas y sus objetivos. La evasión seguirá siendo la primera opción. Pero si un submarino tiene la certeza de haber sido detectado, si aprecia en su sonar las transmisiones activas de sonoboyas o sónares calables que suelen preceder a un ataque, podrá defenderse. Sin embargo, la principal ventaja que aportan estos sistemas es otra: conseguir ejercer cierta disuasión, acabar frente a la tranquila invulnerabilidad de las aeronaves de patrulla marítima que las ha convertido en el arma más eficaz contra la amenaza submarina.

Estos sistemas son especialmente necesarios en submarinos de propulsión no nuclear, dado que su dependencia, en mayor o menor medida, de realizar snorkel en cota periscópica periódicamente y su menor velocidad de evasión les convierte en presas más fáciles. Tal es el caso del S-80, el futuro submarino español, una plataforma que será uno de los pilares estratégicos de la defensa española de las próximas décadas y que podría incorporar opciones antiaéreas como el misil IDAS -que además utiliza contenedores de similares características al torpedo alemán DM2A4, arma que ya está previsto utilizar a bordo de la nueva serie de submarinos- para aumentar exponencialmente sus posibilidades de supervivencia ante una acción antisubmarina enemiga.

Misil IDAS

Misil IDAS

Por otro lado, el progresivo desplazamiento de la guerra naval hacia el litoral, donde las sondas son, por regla general, menores y por tanto se hace más difícil evadirse utilizando medidas pasivas (como la variación de cota), hace patente la necesidad de dotar a los submarinos de un sistema de defensa antiaérea como los que se han expuesto en los últimos párrafos de este artículo.

Por supuesto, la guerra es un juego de evolución, de supervivencia de los más adaptados. Ante la emergencia de amenazas a la invulnerabilidad de las aeronaves antisubmarinas surgen desarrollos como el P-8 Poseidón americano, actualmente en servicio en los Estados Unidos y la India, y que probablemente reemplazará a la flota estadounidense de aviones P-3 Orión. Esta aeronave es capaz de lanzar sonoboyas guiadas por GPS en alturas superiores al techo operativo de los misiles en desarrollo. Incluso se están desarrollando pequeños planeadores no tripulados para transportar torpedos desde grandes alturas de lanzamiento hasta la vertical del submarino amenaza, evitando así que la aeronave de patrulla marítima tenga que entrar en la Stand-off Distance.

El HAASW, destinado a acercar los torpedos lanzados desde 20.000 pies a la superficie del mar.

El HAASW, destinado a acercar los torpedos lanzados desde 20.000 pies a la superficie del mar.

Pero abierto el camino para dotar a los submarinos de misiles antiaéreos, los nuevos retos presentados por la amenaza aérea –como en el caso del P-8 Poseidón- no tardarán en encontrar desarrollos de armas más capaces que intentarán desestabilizar el equilibrio que pronto existirá entre aeronaves y submarinos.

Así es el interior del P-8.

Así es el interior del P-8.

Las cuatro medidas de Cospedal que siembran optimismo en las Fuerzas Armadas.

El pasado 3 de noviembre, el gobierno nombraba a María Dolores de Cospedal nueva Ministra de Defensa. Cospedal asumía el cargo tras un duro varapalo electoral, al perder en mayo la presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha.  Esta Abogada del Estado de amplia experiencia política ha dejado buenas sensaciones en el ámbito militar tras sus primeras declaraciones públicas. En Fuerza Naval hemos decidido resumir sus cuatro medidas principales.

Pedir perdón “en nombre del Estado” a las víctimas del YAK-42.

Han pasado casi 14 años desde una de las mayores tragedias sufridas por nuestros militares. Un avión ucraniano, subcontratado por Defensa para transportar a nuestros soldados desde Afganistán a España, se estrellaba en Turquía. 62 militares perdieron la vida. Y nadie había pedido perdón por ello.  Hasta ahora.

Cospedal ha pedido perdón en nombre del Estado: “oro moral” para los familiares de las víctimas, en palabras de su representante. Y ha hecho una importante promesa: «El Gobierno tomará las mejores decisiones para que estas trágicas y desgraciadas lecciones que nos ofrece la vida no se olviden. Para que el injusto sacrificio de muchos no sea en vano y estéril. Para que, al fin y al cabo, podamos atender al servicio público que debemos desempeñar con la mayor eficiencia, eficacia y calidad, de acuerdo con los medios que los ciudadanos ponen a nuestra disposición. Para que todos podamos vivir con la mayor tranquilidad posible».

El YAK-42, poco antes de despegar.

El YAK-42, poco antes de despegar.

Aumentar el gasto en Defensa.

Es sólo una promesa, pero en la senda adecuada. Tras años viviendo bajo el manto de seguridad de la OTAN, y especialmente de los Estados Unidos, ha llegado la hora de asumir nuestras responsabilidades. Alcanzar el objetivo del 2% no es sólo un compromiso de la cumbre de Cardiff de 2014. Es una necesidad, ahora que el nuevo presidente norteamericano ha mostrado su desinterés por seguir garantizando la seguridad del viejo continente.

Evolución del Presupuesto de Defensa

Evolución del Presupuesto de Defensa

La crisis económica ha hecho mucho daño a las Fuerzas Armadas. El Ministerio de Defensa ha sufrido grandes recortes en los últimos años, lo que ha impedido hacer frente al endeudamiento adquirido con los Programas Especiales de Armamento. Es el momento de aumentar las partidas presupuestarias y de asumir la adquisición de elementos vitales para nuestra defensa (aeronaves de reabastecimiento y de alerta aérea; nuevas fragatas y helicópteros para la Armada; vehículos 8×8… y un largo etcétera). Pero es también el momento de elevar los recursos disponibles para mantenimiento de los medios de los que ya disponemos, y también de aumentar el gasto en ejercicios y operaciones, lo que nos permitirá mantener unas fuerzas armadas bien equipadas y adiestradas.

 

Pacto de Estado en Defensa.

Quizás no sea una idea muy original, pero lo cierto es que es necesario un pacto de estado en Defensa. La seguridad de nuestro país no puede quedar en manos de las derivas ideológicas del gobierno de turno. Aumentar el presupuesto al 2% no tiene ningún sentido si no va a haber continuidad.

Cospedal ha prometido “impulsar el inicio del Ciclo de Planeamiento de la Defensa a lo largo de 2017, en el que se definirá el Objetivo de la Fuerza a largo plazo, así como el Objetivo de Capacidad Militares”. Quizás, con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, lo consiga. Sólo así podrá llevar a cabo otro de sus proyectos: crear una verdadera conciencia nacional sobre las virtudes y necesidades de nuestra Defensa.

 

Cospedal para revista a la fuerza a su llegada al Ministerio de Defensa.

Cospedal para revista a la fuerza a su llegada al Ministerio de Defensa.

 

“No podemos tener un Ejército lleno de soldados de 50 años”.

Esta afirmación, probablemente poco popular entre muchos militares con una relación de servicios de carácter no permanente, no puede estar más cargada de razón. Las Fuerzas Armadas no pueden permitirse tener soldados y marineros sin el vigor y la fortaleza únicas de la juventud.

Actualmente, los militares profesionales de tropa y marinería finalizan su contrato con las Fuerzas Armadas al alcanzar los 45 años. Durante su tiempo como soldados o marineros tienen numerosas oportunidades para acceder a una relación de servicios de carácter permanente. Si no lo han conseguido, su relación con el Ministerio de Defensa termina, pues no podemos permitirnos una tropa envejecida.

Ante los múltiples recursos impuestos por la vía judicial, Cospedal ha sido clara: “no podemos tener un Ejército lleno de soldados de 50 años”. Esto quiere decir que aquellos que no hayan superado los requisitos para ascender o adquirir la condición de permanente no podrán continuar en las Fuerzas Armadas, si bien se ha dejado la puerta abierta para su colocación en otros ámbitos de la administración o del sector privado.

LA NUEVA POLÍTICA INTERNACIONAL DE LA ADMINISTRACIÓN TRUMP

Cuando el mundo, y especialmente Europa, aún se encuentra convaleciente de la resaca provocada por el huracán Brexit, la humanidad se enfrenta a otro fenómeno inesperado de la naturaleza, el “tsunami Trump”.

Sería demasiado aventurado vaticinar el devenir de la futura política internacional de la nueva administración Trump, especialmente cuando ésta se ha puesto en manos de Rex W. Tillerson, CEO de la cuarta mayor empresa del mundo, Exxon Mobil, con una agenda personal que muchos países envidiarían. No obstante, y aunque el presidente electo trata de hacer guiños hacia el ala dura de su partido para tratar de conseguir el apoyo de su partido en ambas cámaras del Congreso donde actualmente los republicanos ostentan la mayoría, se puede hacer una valoración de la futura política internacional que llevará a cabo la administración Trump haciendo un análisis de su discurso durante la precampaña y la posterior campaña electoral. Si bien cabe recodar que, como buen hombre de negocios, la improvisación es una de sus características.

1. Asia-Pacífico

Si la saliente Administración Obama se ha caracterizado por su política pivot o rebalance desde Europa hacia Asia-Pacífico, con la intención de buscar el mayor número de aliados en la zona con la que poder ejercer una efectiva contención ante su principal amenaza en la zona, China, la administración Trump se puede caracterizar por perder el liderazgo en esta región de relevante interés económico y comercial, no solo para EE.UU., sino para el resto del mundo.

Trump no llega en el mejor momento, ni parece tener intención de utilizar su principal herramienta soft power, el recientemente firmado Tratado de Asociación Transpacífico (TPP).

paises miembros del TPP

Foto: Países miembros del TPP

Su influencia sobre uno de sus principales socios en la zona, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), se ve amenazada tras los recientes desaires del presidente filipino, Rodrigo Duterte, al presidente Barack Obama y a EE.UU. Así como a los últimos encuentros entre el presidente chino, Xi Jinping, y los presidentes de Malasia y Taiwán, este último de especial relevancia dada la disputa histórica que mantienen ambos países.

No cabe duda de que la ASEAN está virando rápidamente hacia China, lo que puede alterar considerablemente la relaciones estadounidenses con sus principales aliados asiáticos, Japón y Corea del Sur, y el devenir de las disputas territoriales en torno al mar del Sur y de la China Oriental, donde existen unas importantes reservas de gas y petróleo, e importantes bancos de pesca.

Respecto al TPP, el presidente electo ha prometido retirarse del tratado para tratar de buscar acuerdos bilaterales que beneficien más a EE.UU. No obstante, el resto de países, asiáticos, australes y americanos, no están dispuestos a deshacer el camino recorrido, y algunos de ellos han encontrado en China al mejor sustituto para reemplazar a EE.UU. tras su posible salida. De confirmarse, podría suponer una importante victoria para China en el contexto regional e internacional, pues conseguiría la supremacía comercial y política de esta región en auge.

Así las cosas, y sin el favor de sus aliados en el sudeste asiático, la Séptima Flota del Mando Estadounidense del Pacífico (USPACOM) tendría complicado ejercer una efectiva contención ante China, siendo relegado a un mero observador en la zona. Una zona en la que poco a poco dejaría de tener poder de decisión.

Fuerzas EEUU en Asia-Pacífico

Foto: Fuerzas EE.UU. en Asia-Pacífico

2. Iberoamérica
Uno de los puntos centrales del discurso del presidente electo durante su campaña ha sido su desprecio hacia el mundo iberoamericano, y especialmente hacia México.

Esta oportunidad no pasaría inadvertida para otras potencias con intereses políticos, económicos y comerciales en la zona como Rusia, China o Europa. Una disminución del interés estadounidense en la zona favorecería los intereses de los países del nuevo eje bolivariano, quienes encontrarían rápidamente apoyo en China y Rusia.

Con la muerte del dictador cubano, Fidel Castro, una nueva etapa se abre para Cuba. Los esfuerzos realizados durante los últimos años de la administración Obama podrían haber sido en balde, aunque la isla podría encontrar apoyo en Rusia como ya lo hiciera en el pasado, algo en lo que el presidente ruso, Vladimir Putin, ha estado trabajando últimamente.

Los países iberoamericanos pertenecientes al TPP (Chile, México y Perú) ya han manifestado su intención de continuar con el tratado, y coqueteado con la idea de sumar a China a esta importante iniciativa económica y comercial. No sería de extrañar que los lazos de amistad y cooperación se ampliasen a las escenas de política y defensa, lo que provocaría un posible confinamiento de EE.UU. por el Sur y el Oeste.

Con Chile y Perú dentro del TPP, el MERCOSUR podría buscar una integración dentro del anterior para convertir a éstos en el mayor acuerdo comercial del mundo. El posible comienzo del fin de la Doctrina Monroe.

Aún se desconoce la postura de Donald J. Trump respecto a Puerto Rico, quién acaba de elegir nuevo gobernador, Ricardo Rosselló. El político puertorriqueño pretende convertir a esta colonia en el 51º estado de la unión, pero de ver frustradas sus aspiraciones, podría buscar cobijo allí donde su deteriorada economía encuentre algo de calor.

3. Rusia
No hay lugar a duda respecto de la admiración que profesa el presidente electo hacia su homólogo ruso, Vladimir Putin.

La victoria de Donald J. Trump ha sido un soplo de aire fresco para el presidente ruso, quién ha encontrado en la administración del presidente saliente, Barack Obama, a su más acérrimo enemigo.

La llegada de Trump a la Casa Blanca y el nombramiento de Rex Tillerson como nuevo Secretario de Estado puede suponer un viraje en la cuestión siria y ucrania, así como en un levantamiento o flexibilización de las sanciones impuestas a Rusia tras la anexión de Crimea en 2014. Habrá que ver si finalmente el futuro presidente Trump reconoce la anexión de Crimea y la continuidad de Bashar al-Asad al frente de Siria para analizar las relaciones que pueden tener a partir del 20 de enero EE.UU. y Rusia. A sabiendas de que toda concesión a Rusia va en detrimento de los intereses europeos, quienes ven amenazadas sus fronteras orientales tras los últimos acontecimientos en Moldavia y Bulgaria , donde sus nuevos gobiernos se declaran abiertamente pro rusos.

Puesto que Donald J. Trump se ha mostrado defensor de potenciar la capacidad militar nuclear de EE.UU. y su escudo anti-misiles, uno de los principales puntos de fricción entre Washington y Moscú, no sería descabellado pensar en que, a fin de mejorar las relaciones, la nueva administración invirtiera el creciente apoyo de EE.UU. a los países del este de Europa, y especialmente del Báltico, disminuyendo el número de tropas y ejercicios en la zona.

4. Oriente Medio

Una de las proclamas electorales más importantes que ha realizado el presidente electo Donald J. Trump ha sido su manifiesto deseo de combatir con dureza al Daesh, y su antipatía por los musulmanes.

No cabe duda de que tales afirmaciones afectarán directamente a la región de Oriente Medio y a los actores presentes en la zona. Trump, detractor confeso del Tratado de París contra el cambio climático, pretende revigorizar la industria del fracking de EE.UU. para devolver la grandeza a un país que, desde los acuerdos de “seguridad por petróleo” firmados en 1945 a bordo del crucero USS Quincy entre el entonces presidente de EE.UU., Franklin D. Roosevelt, y el rey saudí, Abdelaziz bin Saud, ha sido dependiente del oro negro de sus aliados en el Golfo.

El nuevo presidente sabe perfectamente que la industria del fracking solamente es rentable con un precio por barril superior a los 40$, por lo que si pretende convertir a EE.UU. en el nuevo proveedor de energía del S. XXI solo caben dos opciones, luchar contra las políticas medioambientales impulsadas por el Tratado de París y mantener los precios del crudo por encima de los 40$, algo que únicamente se consigue recortando la producción de los países de la OPEC, principalmente las potencias petrolíferas del Golfo Arábigo, o influyendo sobre los precios que adopten. Ambas dos pasan, ineludiblemente, por mantener la inestabilidad en la zona.

Para ello, tratará de hacer valer su promesa electoral de revocar el acuerdo firmado con Irán. Un asunto para el que cuenta con el apoyo de dos nuevas incorporaciones, Michael Flynn y Mike Pompeo, quién afirmó recientemente que “Extender las sanciones sobre los programas de armamento de Irán es vital para proteger a EE.UU. Volver a autorizar prohibiciones existentes por otros diez años provee al presidente electo Trump y al Congreso una fundación sólida desde la que perseguir una acción adicional contra la República Islámica de Irán. Tengo muchas ganas de trabajar con Trump y mis colegas en las próximas semanas y meses para proteger a nuestra nación”.

5. África

Donald J. Trump ha prometido durante toda su campaña la intención de librar una lucha sin cuartel contra el terrorismo yihadista.

Con Rusia completamente inmiscuida en Siria, e Israel como extensión de la Pax Americana en la región de Oriente Medio, donde recientemente acaba de llevar a cabo su primer ataque contra terroristas del Daesh en territorio sirio , no sería desdeñable pensar que la nueva administración Trump centre su objetivo en África, donde actualmente existen estados fallidos o débiles controlados total o parcialmente por grupos terroristas yihadistas. Estos países, que se extienden desde el Golfo de Guinea hasta el Océano Índico, y hasta el Mediterráneo por el norte, ejercen el control o la presión sobre zonas de trascendente interés energético para Europa, bien por ser zonas de extracción o paso de recursos energéticos.

África es una fuente inagotable de recursos donde EE.UU. ha mantenido una posición privilegiada desde el comienzo de los movimientos descolonizadores que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, pero donde en los últimos años ha ido cediendo terreno a una China sedienta de materias primas con la que alimentar su creciente industria manufacturera.

Es posible que EE.UU. trate de recuperar el terreno perdido en la escena política africana en detrimento de China, quién durante los últimos años ha contribuido a golpe de talonario a financiar infraestructuras civiles que poco han beneficiado a las masas trabajadoras de los países africanos en los que ha desembarcado.

Para conseguirlo, tendrá que combatir los diferentes focos de terrorismo que existen en los distintos países, y fortalecer las estructuras democráticas a través de la colaboración con los gobiernos afectados. Nigeria, Mali, Argelia, Marruecos, Túnez, Libia, Sudán, Níger o Somalia son solo algunos de estos ejemplos.

6. Europa
El viejo continente también ha sido objeto directo en los discursos electorales del presidente electo. No ha dudado en advertir a Europa de que la seguridad tiene un precio, y que ésta debe estar dispuesta a asumir su parte proporcional de los costes.

EE.UU. dejó patente a sus socios europeos en la Cumbre de Gales de 2014 la necesidad de un aumento en el gasto destinado a Defensa. Ese aumento se cifró en un mínimo de un 2% del PIB de cada uno de los países, pero solo han cumplido con sus compromisos tres países europeos pertenecientes a la Alianza Atlántica.

Donald J. Trump no es un defensor de la OTAN, aunque no contará con el apoyo dentro de su propio partido para tratar de desligarse de esta. No obstante, es posible, de fructificar las nuevas relaciones con el Presidente ruso, Vladimir Putin, que disminuya el número de tropas estadounidenses en territorio europeo, especialmente en los países del Este.

Respecto a la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP), es probable que lo deje morir. Más si cabe teniendo en cuenta que el acuerdo suscita el rechazo de algunos países del viejo continente.

En el terreno político, es probable que el presidente electo de los EE.UU. apoye a los nuevos partidos populistas y nacionalistas de extrema derecha del viejo continente. Con las elecciones próximas de Alemania, Austria, Francia y Países Bajos, y con la crisis de identidad europea acuciada por otra crisis, la migratoria, es posible que alguno de estos partidos alcance el gobierno y trate de seguir los pasos del Reino Unido.

A Europa se le abriría una vía de agua en la línea de flotación que podría dar lugar a una inundación de grandes proporciones. Está por ver si las nuevas y apresuradas iniciativas puestas sobre la mesa por la Alta Representante, y secundadas por los principales países de la UE, consiguen calmar los ánimos en el viejo continente.

A Europa se le han abierto importantes frentes por el Sur y por el Este. Sin la ayuda estadounidense en el marco de la OTAN, no le queda otra opción que el fortalecimiento de su estructura de seguridad y defensa.

7. China
Sin lugar a dudas, China ha ocupado el centro de todas las miradas de Donald J. Trump en la escena internacional. Al país asiático, segunda potencia económica del mundo, el presidente electo le achaca gran parte de la decadencia industrial, económica y social que han sufrido durante los últimos años EE.UU.

Si bien una de sus promesas electorales ha sido la imposición de elevados aranceles a las importaciones chinas y la carga impositiva contra las empresas estadounidenses que fabriquen en el país asiático, habrá que esperar a ver qué decisión se adopta a partir del 20 de enero de 2017 con el principal acreedor de EE.UU.. La elevada exposición de la economía estadounidense a los fondos soberanos chinos quizás no faciliten la promesa proteccionista del presidente electo tal y como ha hecho saber a sus electores.

EE.UU. ha ido perdiendo peso en la escena internacional en detrimento del gigante asiático, pero no cabe duda de que el proteccionismo y aislacionismo que pretende llevar a cabo la nueva administración no será más que una herramienta a favor de las pretensiones chinas en el mundo. Este proteccionismo y aislacionismo que pretende llevar a cabo en nuevo presidente dejará vacíos de poder en las diferentes regiones del mundo, que pronto China se apresurará en rellenar.

Cabe mencionar, por su importancia, los acuerdos bilaterales de Seguridad y Defensa con los países de la ASEAN, Japón y Corea del Sur. Los acuerdos con la EU en el marco de la OTAN, o los acuerdos bilaterales contraídos con algunos países del patio trasero estadounidense.

Miembros ASEAN

Foto: Miembros ASEAN

En la región Asia-Pacífico, la cual se postula como eje económico a partir de 2030, se ha visto a Filipinas y Malasia virar hacia su vecino del norte, mientras que Japón acaba estudia reevaluar sus relaciones con Rusia y someter a referéndum el viejo acuerdo con EE.UU. por el que se limitaba su fuerza militar. Con un EE.UU. en retirada, Japón podría ver amenazado sus contenciosos insulares con Rusia y China, lo que le obligaría a reforzar su músculo militar y buscar nuevos aliados como India.

Veremos la presión que se ejerce en el Mar del Sur de China en los próximos meses por parte de China y EE.UU. para poder continuar analizando las intenciones de unos y otros en la región. El reciente apresamiento de un USV norteamericano por parte de la marina de China no alberga muchas esperanzas de paz duradera en la zona.

Mientras, en la región oriental del Pacífico y Latinoamérica, es muy probable que China intentare suplir el vacío político y económico que pudiere dejar EE.UU., y el ya patente perpetrado por Venezuela. Tras el fallecimiento del “Padre de la Revolución”, Fidel Castro, y con una Venezuela mermada por su crisis económica y social, China podría convertirse en el nuevo apoyo de los regímenes bolivarianos de América Latina, así como en el nuevo socio económico y comercial del nuevo TPP.

Volviendo a Europa, tras la derrota de la iniciativa del TTIP impulsada por el presidente saliente, Barack Obama, y la posible retirada de apoyo de EE.UU. en el marco de la OTAN, es posible que la UE pudiera volver sus miradas hacia China y su nuevo proyecto de “La Nueva Ruta de la Seda”.

8. Conclusiones.

Aunque inicialmente se presenta un programa de gobierno que amenaza grandes y profundos cambios en la escena internacional, habrá que esperar al resultado de los primeros 100 días en el Gobierno para ver cuál va a ser el camino real a seguir en la escena internacional, y que grado de aceptación tendrán las iniciativas del nuevo presidente entre las mayorías republicanas de la Cámara de Representantes y el Senado.

El nombramiento del CEO de Exxon Mobil, Rex Tillerson, y su estrecha relación con el presidente ruso, Vladimir Putin, nos deja entrever un posible cambio de importante calado en las relaciones con Rusia y, por ende, con sus aliados y enemigos.

Sea como fuere, parece patente el sentimiento de la nueva administración hacia la comunidad de Iberoamérica, China, Rusia, Oriente Medio y la OTAN.

Un nuevo orden mundial se está gestando desde comienzos de siglo, y Donald J. Trump parece decidido a acelerar esta transición.

Reinstaurar el servicio militar: ¿Una opción realista?

El 31 de diciembre de 2001, de una forma un poco chapucera y motivado por las amplias presiones sociales, el servicio militar obligatorio era suspendido en España bajo el gobierno de José María Aznar. 15 años después, España tiene un ejército profesional de algo más de 130.000 efectivos, pero también unos gastos de personal del 75% que inutilizan el exiguo presupuesto de defensa, una tasa de paro por debajo de los 25 años del 46%, y el mayor porcentaje de “ninis” (ni estudian, ni trabajan) de la Unión Europea, con un 25% de los jóvenes entre 15 y 29 años viviendo de sus padres.

Esta situación se repite (de una forma menos dramática) en algunos países europeos. En Francia, por ejemplo, donde existe una importante tasa de paro juvenil (nada que ver con la española, en cualquier caso) Nicolás Sarkozy, que vuelve a postularse como candidato a la presidencia en las elecciones de 2017, ha propuesto reinstaurar el servicio militar obligatorio para jóvenes desempleados. En Berlín también se ha planteado recientemente la reinstauración del servicio militar, suprimido hace sólo cinco años. Pero eso sí, sólo en casos extraordinarios.

La realidad es que ante la situación actual de nuestra juventud, con ese alto porcentaje de “ninis”, con esa tasa de jóvenes desempleados que en ocasiones carecen de motivación ante el oscuro futuro laboral que se les plantea, la idea de reinstaurar el servicio militar ha surgido en algunos foros de nuestro país. Y especialmente en uno, el familiar, en el que muchos padres con buenos recuerdos de la mili (sí, algunos hay), creen que el servicio militar obligatorio sería una buena experiencia para sus desorientados hijos.

Seamos francos, la mili, tal y como la conocimos, no era ninguna maravilla. Los “quintos” recibían una paga mensual ridícula, el equivalente a seis euros de hoy en día. Las medidas de seguridad brillaban por su ausencia, y cada año alrededor de 150 reclutas perdían la vida en maniobras, en labores rutinarias, y en accidentes de vehículos (y también en suicidios). Para muchos jóvenes, la mili interrumpía su vida académica o laboral, para finalmente acabar destinado haciendo alguna tarea en absoluto relacionada con la profesión castrense, desde jardineros a meros sirvientes.

La Legión, uno de los cuerpos más temidos como destino en el sorteo de los "Quintos" por la dureza de las condiciones de vida impuestas en la unidad.

La Legión, uno de los cuerpos más temidos como destino en el sorteo de los “Quintos” por la dureza de las condiciones de vida impuestas en la unidad.

Además, nuestro servicio militar no era en absoluto igualitario, pues ni siquiera en sus últimos años se planteó hacerlo extensivo a la mujer. Familiares de políticos y de altos funcionarios del estado conseguían librarse del servicio a la patria. En los últimos años, además, la objeción de conciencia y la insumisión se extendían como la pólvora. Y quizás lo peor de todo es que la motivación final del servicio militar obligatorio era absurdamente simple e interesada: era la forma más económica de mantener unas Fuerzas Armadas de alrededor de 400.000 efectivos, que debían contener una hipotética invasión de la Unión Soviética al sur de los Pirineos.

Ya en 1961 se denunciaba, de forma cómica, las deficiencias de material del Ejército.

Ya en 1961 se denunciaba, de forma cómica, las deficiencias de material del Ejército.

Pero como nada es blanco o negro, la mili también tuvo sus virtudes: para empezar, ofreció formación y ocupación a toda una generación de jóvenes, especialmente hasta la década de los 70. La movilidad geográfica impuesta por el sistema de sorteo obligó a un gran número de jóvenes a salir de sus casas a una edad temprana, a conocer algo más allá de su provincia, y establecer lazos -en algunos casos inquebrantables- con gente de otras regiones de España con las que aprendieron a sobreponerse a la a veces exagerada disciplina y a la dureza de la vida militar.

La mili era también un lugar donde hacer amigos para el resto de la vida. Una oportunidad de salir de casa y de conocer mundo más allá de tu propia provincia.

La mili era también un lugar donde hacer amigos para el resto de la vida. Una oportunidad de salir de casa y de conocer mundo más allá de tu propia provincia.

El sistema ha sido muy vilipendiado a lo largo de estos años. Pero la realidad es que la profesionalización de las Fuerzas Armadas, en la primera década de este siglo, situó a nuestros ejércitos en una situación muy comprometida. Tal fue el déficit de personal que se abrió la puerta de los centros de reclutamiento a ciudadanos iberoamericanos. Muchos oficiales y suboficiales recuerdan años muy difíciles, en los que se ofertaban tres plazas por cada candidato y en los que se añoraban los soldados y marineros de reemplazo que con mayor o menor entusiasmo hacían mejor su trabajo que algunos de los primeros militares profesionales de tropa y marinería.

La situación cambió, por desgracia (pero por suerte para la defensa nacional), con la llegada de la crisis económica, que ha empujado a jóvenes con formación universitaria y con ilusión por trabajar, a lanzarse a los centros de reclutamiento para engrosar las filas de soldados y marineros de nuestras Fuerzas Armadas. Pero sobreviven en la sociedad un gran número de jóvenes sin ilusión, decepcionados por el sistema, sin motivación para buscar un empleo o mejorar su formación, que constituyen un problema social de gran magnitud. Incluso el profesor Juan A. Herrero Brasas, que ha publicado algunas obras en contra del servicio militar, narraba en una columna de opinión del periódico El Mundo: “Como anécdota curiosa, diré que hace poco Gallardón, medio en serio medio en broma, me decía que si en aquellos momentos hubiera sabido en qué dirección iba a evolucionar gran parte de la juventud española (indisciplina, botellón, indiferencia…) quizás hubiera defendido la abolición de la mili con menos apasionamiento. Yo, también medio en broma medio en serio, le dije que compartía su decepción”.

La Legión es hoy en día uno de nuestros cuerpos más valorados internacionalmente. Su experiencia en operaciones en el exterior ha convertido a este cuerpo en una de las unidades de élite del Ejército de Tierra.

La Legión es hoy en día uno de nuestros cuerpos más valorados internacionalmente. Su experiencia en operaciones en el exterior ha convertido a este cuerpo en una de las unidades de élite del Ejército de Tierra.

Es posible que el servicio militar no sea la solución al problema. Pero en Fuerza Naval nos planteamos la siguiente pregunta: ¿es una opción?. Sin lugar a dudas, su reinstauración no sería fácil. En primer lugar, porque volver a un tiempo pasado nunca es una tarea sencilla. Pero además, hacer arrancar de nuevo un servicio militar en condiciones tendría un considerable coste económico, y un enorme coste político. Muchos expertos consideran, además, que la tarea de “recuperar los valores fundamentales de la sociedad” no debe recaer, al menos exclusivamente, en las Fuerzas Armadas. La profesionalización se considera, en términos generales, más eficiente. Y en ese caso, ¿qué podría aportar recuperar el servicio militar obligatorio?

En primer lugar, desde Fuerza Naval creemos que la nueva mili debería romper cualquier tipo de lazo con el sistema suspendido en 2001. Disponemos hoy en día de unas Fuerzas Armadas modernas, bien adiestradas y equipadas, a pesar de la austeridad presupuestaria. Nuestros ejércitos nada tienen que ver con aquellas sobredimensionadas (esto quizás sea fácil de decir ahora que ha desaparecido la URSS) Fuerzas Armadas de la década de 1980, preparadas para defender el territorio, sin apenas capacidad expedicionaria, donde los “quintos” eran en ocasiones tratados con desprecio y destinados a labores poco nobles para cualquiera con alguna motivación por la carrera de las armas.

La idea no es descabellada. Naciones consideradas más “modernas” que la nuestra, como Austria, Finlandia o Suiza, mantienen el servicio militar obligatorio. Concretamente en Suiza, la eliminación del servicio militar obligatorio fue rechazada en un referéndum en 2013 con el 73% de votos en contra. La nueva mili debería estar dignamente remunerada, debería ofrecer una oportunidad igualitaria a jóvenes de ambos sexos no involucrados en un empleo o en cualquier tipo de estudios de formar parte de la defensa nacional (o de realizar cualquiera de los servicios sociales tan necesarios en estos tiempos de crisis, si presentaran su objeción de conciencia). Quizás deberían reducirse, frente al modelo anterior, los plazos a cumplir, limitando su duración pero ofreciendo a los nuevos “quintos” una verdadera experiencia militar, alejada de tareas superfluas, con un programa de adiestramiento completo y exhaustivo similar al que realizan los actuales militares profesionales de tropa y marinería.

El equipamiento y la formación de nuestras Fuerzas Armadas en la actualidad no tiene nada que ver con el material y la instrucción que recibían los quintos en la década de los ochenta.

El equipamiento y la formación de nuestras Fuerzas Armadas en la actualidad no tiene nada que ver con el material y la instrucción que recibían los quintos en la década de los ochenta.

Nuestras Fuerzas Armadas tienen ahora unos estándares de seguridad impensables en la década de los ochenta (a veces tan restrictivos que limitan las posibilidades de adiestramiento). La formación es variada y completa, cubriendo áreas de aplicación en la vida civil -tales como mecánica, seguridad, administración, entre varias decenas de especialidades…-, y podría ser un valor en alza para esos jóvenes escasamente formados y sin empleo que constituyen un 25% de nuestra juventud. Pero además, aunque no sea tarea exclusiva de nuestras FAS, el servicio militar podría reinstaurar valores básicos para el buen funcionamiento de la sociedad. Podría despertar vocaciones. Ayudaría a nuestros jóvenes a conocer mejor el país en el que viven, a descubrir que son más las cosas que les unen que las que les separan de sus compañeros de otras Comunidades Autónomas. Podría contribuir a paliar un problema social que asola nuestro país y al mismo tiempo contribuir a la defensa de España en estos tiempos inciertos.

Nuestra Infantería de Marina, la más antigua del mundo, es hoy en día un cuerpo moderno y eficaz, con amplia experiencia en operaciones internacionales.

Nuestra Infantería de Marina, la más antigua del mundo, es hoy en día un cuerpo moderno y eficaz, con amplia experiencia en operaciones internacionales.

En algunos medios, ante esta remota posibilidad de reinstaurar el servicio militar, cuestionan para qué ha servido entonces la creación de la Reserva Voluntaria. Pero lo cierto es que la Reserva Voluntaria ha sido un costoso mecanismo para enseñar a los civiles las unidades y acuartelamientos, para darles a conocer las virtudes de la profesión militar, para acercar las Fuerzas Armadas a la sociedad. Pero esta Reserva Voluntaria tiene un público escaso, normalmente ya familiarizado -o al menos, con algún interés- en la institución castrense, y además, ofrece poco valor militar. Una mili “bien hecha”, quizás una suerte de “Reserva No Voluntaria”, acercaría las Fuerzas Armadas al grueso de la población; ofrecería una oportunidad de aventura, de formación técnica y moral a nuestros jóvenes; y además, contribuiría a mejorar las posibilidades defensivas de nuestro país.

¿Unas Fuerzas Armadas ibéricas?

En un momento en que el proceso de construcción europea está detenido, gravemente herido tras el “sí” al BREXIT, desde Fuerza Naval queremos plantear una interesante posibilidad, recogida esporádicamente en la prensa: la unión entre España y Portugal. Evidentemente se trata de un tema ambicioso, con infinidad de implicaciones políticas y económicas. Pero nos centraremos en estudiar los pros y contras de su vertiente militar: la unión de nuestras Fuerzas Armadas y sus implicaciones en la Seguridad y Defensa de la Península Ibérica.

Península ibérica diurna IIIII

El hecho de que ambos estados hayan desarrollado su historia en el seno de la Península Ibérica, al sur de los Pirineos, permite encontrar numerosas semejanzas, lazos culturales y económicos, que alcanzaron su punto álgido bajo el reinado de Felipe II con la unión de ambos reinos, entre 1580 y 1640.

Desde entonces, el Iberismo ha sufrido altibajos, con importantes iniciativas surgidas a mediados del S.XIX de manos de la burguesía castellana y de las nuevas ideas republicano-federalistas, lideradas por insignes españoles como Pi y Margall. El movimiento, caído prácticamente en el olvido durante el S.XX, ha sufrido un nuevo resurgir por la iniciativa de diversas asociaciones iberistas portuguesas y españolas, apoyadas por intelectuales de la talla de José Saramago o Arturo Pérez-Reverte.

Union_Iberica

Existen numerosas encuestas realizadas en los últimos diez años que apuntan que un importante porcentaje de los ciudadanos españoles y lusos verían con buenos ojos una unión política. Este porcentaje no ha hecho más que subir, desde el 28% de portugueses a favor de la unión en el año 2006, hasta el 78% según un estudio del Real Instituto Elcano del pasado mes de julio. Por supuesto, existen desavenencias:¿Donde estaría la capital? ¿Estado Central o Federal? Pero de lo que no cabe duda es que el estado ibérico se convertiría en el país de mayor extensión de la Unión Europea, el 5º en población y PIB -lo que permitiría reforzar su protagonismo en las instituciones europeas-, y en la primera potencia turística y pesquera de la UE. Además, este hipotético estado ibérico dispondría de una posición estratégica sin parangón al suroeste del continente europeo, controlando no sólo el Estrecho de Gibraltar, sino también los importantes archipiélagos de Canarias, Madeira y Azores, y gozando además de excelentes relaciones diplomáticas y comerciales con toda Sudamérica y con las antiguas colonias portuguesas en África, entre las que se encuentra Angola, un incipiente productor de petróleo.

¿Pero qué ventajas tendrían una unión militar entre Lisboa y Madrid para la defensa de la península ibérica y de sus intereses en el exterior?. Hablemos primero de los números. Actualmente España gasta alrededor de 5700 millones de euros en defensa. Portugal gasta alrededor de 2.100 millones. Unas hipotéticas fuerzas armadas ibéricas contarían con 7.800 millones de euros de presupuesto, que además estarían mejor invertidos al evitar estructuras duplicadas, tales como cuarteles generales, escuelas y centros de adiestramiento, etcétera… Los 133.000 hombres y mujeres de las fuerzas armadas españolas sumarían, junto a sus 33.000 homólogos portugueses, un total de 165.000 efectivos, que al igual que ocurriría con las infraestructuras, podrían ser empleados de una forma más eficaz evitando duplicidades.

Actualmente, fuerzas especiales lusas y españolas adiestran de forma conjunta a las unidades del ejército iraquí que se enfretarán a DAESH.

Actualmente, fuerzas especiales lusas y españolas adiestran de forma conjunta a las unidades del ejército iraquí que se enfretarán a DAESH.

Nuestros F-18 y Eurofighter, guardianes del espacio aéreo, se verían reforzados por los muy capaces F-16 portugueses. Sus cinco buques de escolta, cuyas dotaciones son herederas de la mejor de las tradiciones marineras de Portugal, reforzarían las capacidades navales aportadas por los once escoltas españoles. Sus submarinos del Tipo 209PN ayudarían a mantener la capacidad submarina mientras nuestra Flotilla espera el reemplazo de los clase Galerna. Sus P-3 Orión permitirían mantener una digna capacidad antisubmarina con los supervivientes del Grupo 22 de nuestro Ejército del Aire. España aportaría, entre otras cosas, una magnífica capacidad de proyección naval y su incipiente capacidad de transporte aéreo estratégico (con la llegada del A-400M), capacidades ambas de las que Portugal carece.

Actualmente, la fragata española Méndez Núñez y la portuguesa Alvares Cabral navegan juntas como parte de la SNMG-1.

Actualmente, la fragata española Méndez Núñez y la portuguesa Alvares Cabral navegan juntas como parte de la SNMG-1.

Evidentemente, estas fuerzas armadas de la península ibérica deberían tender, progresivamente, a la unificación de materiales y doctrina. Existen ya algunas cosas en común, como los C-130 y los C-295 en servicio en ambas fuerzas aéreas, o los carros de combate Leopard II que operan en ambos Ejércitos de Tierra. En cualquier caso si esta alianza, esta fusión de capacidades, se produjera mañana mismo, veríamos unas fuerzas armadas con 186 cazas, 11 escoltas, 5 submarinos, 3 buques de apoyo logístico, y un largo etcétera de capacidades obviamente ampliadas, buscando el máximo aprovechamiento de los medios y los conocimientos de las dos fuerzas armadas ibéricas.

El submarino portugués "Tridente", en una de sus habituales visitas a la base de Cartagena, en Murcia.

El submarino portugués “Tridente”, en una de sus habituales visitas a la base de Cartagena, en Murcia.

Este proceso, en cualquier caso, no sería instantáneo. Pero podrían buscarse pequeñas iniciativas conjuntas que allanaran el camino, tales como la unificación de la vigilancia del espacio aéreo hispano-luso (compartiendo Estaciones de Vigilancia Aérea, bases y aviones en alerta), la unificación de academias militares y centros de adiestramiento, la creación de un grupo hispano-luso de transporte aéreo integrado en el EATC europeo o la aportación de una brigada “ibérica” a los grupos de combate de la Unión Europea.

Nuestros F-18 y los F-16 portugueses podrían rotarse para la protección del espacio aéreo ibérico.

Nuestros F-18 y los F-16 portugueses podrían rotarse para la protección del espacio aéreo ibérico.

Se trata, en cualquier caso, de una posibilidad interesante en estos tiempos en que los austeros presupuestos de defensa obligan a buscar sinergias para un mayor aprovechamiento de los recursos disponibles, y en los que los intereses de Portugal y España en materia de defensa son similares en lo referente a defensa de la integridad territorial, lucha contra el terrorismo y participación en operaciones internacionales.

La militarización de las policías locales americanas: el Programa 1033.

¿Alguna vez os ha llamado la atención que las policías americanas parezcan mejor equipadas que nuestras Fuerzas Armadas? Como imagináis, no sois los primeros sorprendidos. En Estados Unidos existe una crítica mordaz hacia esta militarización de las fuerzas de policía dependientes de los ayuntamientos.

152619_600

¿Pero cual es el origen de esta militarización?. Quizás algunos de vosotros hayáis oído hablar del programa 1033… Surgido tras el Acta de Autorización de la Defensa Nacional de 1997, este programa daba acceso a las fuerzas de seguridad locales a material excedente de las Fuerzas Armadas norteamericanas a precios ridículos. La intención inicial era la de dotar a las fuerzas de seguridad de material militar con el que combatir eficazmente a las organizaciones criminales relacionadas con el tráfico de estupefacientes, tras algunos episodios violentos registrados a mediados de los noventa en las proximidades de la frontera con México. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron un balón de oxígeno para el programa ya que permitía crear unidades anti-terroristas en prácticamente cada condado de los Estados Unidos con inversiones muy pequeñas.

No es Faluya. Es Ferguson, Missouri.

No es Faluya. Es Ferguson, Missouri.

Tras más de 17 años de transferencias de material militar a las fuerzas del orden (desde helicópteros, MRAPs… hasta gafas de visión nocturna o fusiles de asalto), las alarmas han saltado tras los disturbios de Ferguson, Missouri, donde las imágenes de televisión mostraban fuerzas policiales excesivamente armadas y equipadas para sofocar los disturbios que siguieron a la muerte de Michael Brown. A estas denuncias han seguido otras exigiendo responsabilidades por material que no ha sido debidamente controlado por los departamentos de policía y que actualmente se encuentra desaparecido.

Todo este material es adquirido a precios muy inferiores a los reales. MRAPs cuyo precio estaba establecido en más de 700.000$ eran adquiridos por apenas 2.800$. El excedente de fusiles de asalto M-16 fue vendido a 55$ la unidad. En total, se estima que se ha transferido material militar por un valor superior a los 5.000 millones de dólares desde el inicio del programa.

OTB_1033Program_graphic1

El programa, que ha suscitado las críticas de la Oficina Auditora del Gobierno (GAO) y del Departamento de Defensa, fue limitado en 2015 por el presidente Obama por la alarma social generada, si bien el candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, ha prometido levantar estas restricciones, que impiden la adquisición por parte de las fuerzas de seguridad de uniformes de camuflaje, armas de calibre superior a 12.7mm y vehículos sobre cadenas.

Los chicos del Sheriff tienen "coche" nuevo.

Los chicos del Sheriff tienen “coche” nuevo.

Desde Fuerza Naval os planteamos las siguientes preguntas. ¿Consideráis necesario que las fuerzas de seguridad locales dispongan de este material para asegurar la lucha anti-terrorista?. O por el contrario, en caso de ser necesario patrullar con este tipo de material, ¿debería encargarse de la tarea una agencia federal o estatal?.

police-state-when-did-this-become-this

En opinión de esta página, el esfuerzo adicional en la lucha contra el terrorismo debe evitar en la medida de lo posible la militarización de nuestras calles. Continuar con nuestra vida cotidiana es una victoria frente al terror. Y si es necesario tomar medidas excepcionales, estas deben corresponder a fuerzas estatales, bien preparadas y bajo control del gobierno central.

Policía Nacional española armada con fusiles de asalto, en patrulla en el aeropuerto de Barajas.

Policía Nacional española armada con fusiles de asalto, en patrulla en la red de transporte público.

Cam Ranh: la base que todos quieren.

La bahía de Cam Ranh es un puerto natural de aguas profundas situado en la costa sudeste de Vietnam. Considerado el mejor puerto del Mar de China Meridional, sus costas han conocido la presencia de los mayores imperios de la segunda mitad del S.XX: los Estados Unidos y la Unión Soviética. Ante las crecientes tensiones en la zona, principalmente por el pulso territorial de Pekín con los países ribereños, el interés por utilizar esta base vuelve a estar en alza.

Su historia como enclave estratégico se remonta al S.XIX, cuando entonces Francia, la potencia colonial, utilizaba la bahía como base naval para sus fuerzas en Indochina. Cam Ranh sirvió también de refugio a la flota del Almirante ruso Zinovy Rozhestvensky, en su tránsito hacia el Mar del Japón para enfrentarse con la Armada del Sol Naciente en Tsushima. Los japoneses tomarían ejemplo, y convertirían la bahía en una de sus principales bases durante la 2ª Guerra Mundial, en su imparable marcha hacia Malasia.

En la guerra de Vietnam, Cam Ranh alojó una de las bases aéreas más importantes de la fuerza aérea de los Estados Unidos, convirtiéndose en un importante centro logístico y en uno de los únicos tres puntos de acceso del país para las tropas que llegaban desde el continente americano a apoyar al régimen de Saigón. Inicialmente construida por la marina de los Estados Unidos y sus afamados “SeaBees”, la base también alojaría escuadrones de cazabombarderos F-4C Phantom. La bahía sirvió además como principal puerto logístico para las Fuerzas Armadas americanas, y sería en sus aguas donde se desembarcaría (y reembarcaría) gran parte del material militar utilizado en la contienda.

F-4C Phantoms en Cam Ranh durante la guerra de Vietnam.

F-4C Phantoms en Cam Ranh durante la guerra de Vietnam.

Pero con el transcurso de la guerra, la base caería en manos del Vietcong el 3 de noviembre de 1975.

Las pistas de 3000 metros de la base de Cam Ranh.

Las pistas de 3000 metros de la base de Cam Ranh.

Se abría una nueva era para Cam Ranh, a manos del principal benefactor de la causa comunista de Ho Chi Minh: la Unión Soviética. A partir de 1979, en base a un tratado firmado por 25 años, las fuerzas navales y aéreas de la URSS descubrirían la excepcionalidad estratégica de esta hermosa bahía vietnamita. Además de servir de estación de comunicaciones y de inteligencia electrónica, Moscú decidiría utilizar Cam Ranh como base aeronaval principal para sus operaciones en el Mar de China Meridional y en el Océano Índico.

Nostálgica foto de un miembro del destacamento soviético en Cam Ranh con un TU-95 a su espalda.

Nostálgica foto de un miembro del destacamento soviético en Cam Ranh con un TU-95 a su espalda.

Con claras ventajas climatológicas frente a las bases rusas del Pacífico (con sus accesos comprometidos por el hielo durante el invierno), Cam Ranh sería ampliada y preparada para servir de base avanzada de los submarinos nucleares soviéticos. Poco después de esta ampliación se convertiría en la base naval más importante fuera del territorio de los países del Pacto de Varsovia, y existía una presencia media diaria de veinte buques y seis submarinos en sus muelles. Por otro lado, la fuerza aérea soviética se apropio del aeródromo, destacando aviones de combate MIG-23, aviones de patrulla marítima TU-142, bombarderos TU-95 y aviones de reabastecimiento en vuelo TU-16.

Un submarino nuclear de ataque soviético en Cam Ranh, en 1982.

Un submarino nuclear de ataque soviético en Cam Ranh, en 1982.

Con la caída del muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética, Rusia confirmaría la vigencia del tratado con el gobierno de Vietnam, manteniendo la estación de inteligencia electrónica y retirando a la mayor parte del personal militar. Sin embargo, y aunque el tratado expiraba en 2004, la situación económica de Rusia obligó a Moscú a retirar a todo su personal en 2001.

¿Y qué ocurre ahora?

En 2014, en una visita del Secretario General del Partido Comunista de Vietnam (cuyo nombre es impronunciable) a Sochi, Moscú acordó con Saigón “agilizar” los trámites para las escalas de sus buques en Cam Ranh, lo que viene a significar que a día de hoy pueden entrar y salir a sus anchas, quizás como pago a los seis submarinos Kilo que Rusia vendió a este país del sudeste asiático a muy buen precio. En 2015, Moscú destaco aviones de reabastecimiento en vuelo IL-78 para proporcionar combustible a sus cada vez más frecuentes vuelos de “disuasión”, realizados por los veteranos TU-95 en el Pacífico.

IL-78 repostando a un TU-95 soviético. Estos bombarderos se utilizan también en misiones de reconocimiento sobre la base americana de Guam.

IL-78 repostando a un TU-95 soviético. Estos bombarderos se utilizan también en misiones de reconocimiento sobre la base americana de Guam.

El problema es que Cam Ranh está ahora muy bien situada para un conflicto en ciernes: la disputa por la soberanía del Mar de China Meridional y la amalgama de islas por las que pelean los países ribereños. Rusia no pinta demasiado en este follón, pero hay un antiguo inquilino de la bahía al que no le importaría nada tener acceso a este excepcional puerto natural mientras juega al tira y afloja con su gran rival en Asia-Pacífico: los Estados Unidos.

El buque americano USNS Richard E. Byrd, en una escala logística en la bahía de Cam Ranh, en 2011.

El buque americano USNS Richard E. Byrd, en una escala logística en la bahía de Cam Ranh, en 2011.

No por nada, el entonces Secretario de Defensa Leon Panetta, visitó la bahía en 2012, esperando que Vietnam le abriera sus puertas como supuestos garantes de la independencia del -ahora amigo- régimen comunista de Hanoi frente al gigante asiático. Todo iba bien, incluso algunos barcos del MSC recalaron en las aguas de la bahía para realizar algunas reparaciones de fortuna. Pero Hanoi decidió devolver el favor a sus aliados durante la Guerra Fría y contrato a empresas rusas para remodelar la base y construir un importante puerto comercial en sus orillas.

La base naval de Cam Ranh, remodelada por empresas rusas, aloja los submarinos vietnamitas clase Kilo.

La base naval de Cam Ranh, remodelada por empresas rusas, aloja los submarinos vietnamitas clase Kilo.

Hace sólo unos días, el embajador americano en Vietnam, Ted Osius, negaba que Washington buscara un hueco en Cam Ranh, ni que hubiera ninguna razón detrás del levantamiento del embargo de venta de armas a sus antiguos enemigos vietnamitas, firmado por Obama en mayo de este año. Pero en los últimos años las insinuaciones sobre el interés de los Estados Unidos en proporcionar una base en el Mar de China Meridional a sus barcos no dejan lugar a dudas: volver a disponer de Cam Ranh (con su proximidad a las islas en disputa, a aguas profundas y al estrecho de Malaca) no vendría nada mal, aunque Moscú se haya adelantado. Japón, por su parte, otro de los grandes rivales del expansionismo chino, también ha mostrado su interés en utilizar la base, y ha firmado un acuerdo con Hanoi al respecto.

Cam Ranh y su situación en el Mar de China Meridional.

Cam Ranh y su situación en el Mar de China Meridional.

Hay que destacar que la estrategia de política exterior vietnamita es la del multilateralismo. Aunque parezca antagónico, no verían con malos ojos que la base de Cam Ranh fuera utilizada tanto por Rusia (su principal sumistrador de armamento) como por Estados Unidos, ambos aliados de peso frente a su vecino chino, con el que se disputa las Islas Paracel.

Así se defiende el espacio aéreo español.

Sin lugar a dudas, la defensa del espacio aéreo español constituye una de las misiones más importantes de nuestras Fuerzas Armadas. Con un esfuerzo prolongado las 24 horas del día, los 365 días del año, el peso de esta misión recae en el Ejército del Aire, si bien las unidades de artillería antiaérea del Ejército de Tierra y las fragatas de la Armada contribuyen constantemente a la protección de nuestro espacio aéreo.

200px-Emblem_of_the_Spanish_Air_Force_Air_Combat_Command.svg

La importancia de esta misión es tal que en los últimos años se ha creado el Mando de Defensa y Operaciones Aéreas (MDOA), bajo dependencia directa del Jefe de Estado Mayor de la Defensa, la máxima autoridad militar. Este Mando, delegado al Comandante del Mando Aéreo de Combate del Ejército del Aire (MACOM) es responsable del planeamiento, conducción y seguimiento de las operaciones de vigilancia, seguridad, control y policía aérea en los espacios aéreos de soberanía, responsabilidad e interés nacional.

EL CEREBRO.

El Mando Aéreo de Combate está ubicado en Torrejón de Ardoz. Desde la reestructuración de la OTAN en 2010, comparte ubicación con el CAOC TJ, el centro que coordina la vigilancia del espacio aéreo de los miembros de la OTAN en el Sur de Europa, desde las Islas Azores hasta Rumanía.

Área de responsabilidad del CAOC de Torrejón.

Área de responsabilidad del CAOC de Torrejón.

El control del espacio aéreo español se realiza a través de la Jefatura del Sistema de Mando y Control, que tiene bajo su mando tres unidades principales:

– El Grupo Central de Mando y Control (GRUCEMAC), ubicado en Torrejón de Ardoz y también conocido como “Pegaso”.
– El Grupo Norte de Mando y Control, ubicado en Zaragoza y conocido como “Polar”, que se alterna cada semana con “Pegaso” en la responsabilidad de controlar nuestro espacio aéreo.
– El Grupo de Alerta y Control (GRUALERCON), situado en la Base Aérea de Gando, Gran Canaria, responsable de la defensa aérea de las islas y conocido como “Papayo”.

Sala de Control del GRUCEMAC en Torrejón.

Sala de Control del GRUCEMAC en Torrejón.

Estos tres centros, perfectamente integrados a través de avanzados sistemas de comunicaciones que comparten información con el resto de aliados, son apoyados por el Grupo de Circulación Aérea Operativa, también ubicado en Torrejón de Ardoz y que, a través de sus escuadrillas en Madrid, Barcelona, Sevilla y Las Palmas, coordinan con las autoridades civiles el control del espacio aéreo e informando a Grupos de Mando y Control de los movimientos de aeronaves.

Existe además un Grupo Móvil de Mando y Control, que a diferencia de Pegaso, Polar y Papayo, puede ser desplegado en cualquier lugar del territorio nacional o del extranjero, ofreciendo un puesto alternativo de mando y control con todos los medios necesarios.

LOS OJOS.

Pero ¿De qué información se nutren estos centros de Mando y Control?. España, por desgracia, no dispone de aeronaves de alerta aérea temprana, pero sin embargo cuenta con una amplia red de escuadrones de vigilancia aérea equipados con modernos radares tridimensionales LANZA (fabricado por la española Indra) y RAT-31 (fabricado por la italiana Alenia), ubicados por norma en los puntos más altos de la Península Ibérica y las Islas. Estos escuadrones de vigilancia aérea son los siguientes:

– EVA 1, ubicado en El Frasno (Zaragoza), con indicativo “Siesta”.
– EVA 2, ubicado en Villatobas (Toledo), con indicativo “Matador”.
– EVA 3, ubicado en Constantina (Sevilla), con indicativo “Bolero”.
– EVA 4, ubicado en Rosas (Gerona), con indicativo “Samba”.
– EVA 5, ubicado en Aitana (Alicante), con indicativo “Kansas”.
– EVA 7, ubicado en Sóller (Mallorca), con indicativo “Embargo”.
– EVA 9, ubicado en Motril (Granada), con indicativo “Orión”.
– EVA 10, ubicado en Noya (La Coruña), con indicativo “Nécora”.
– EVA 11, ubicado en Álcala de los Gazules (Cádiz), con indicativo “Perseo”.
– EVA 12, ubicado en Espinosa de los Monteros (Burgos), con indicativo “Lira”.
– EVA 13, ubicado en Sierra Espuña (Murcia), con indicativo “Dragón”.
– EVA 21, ubicado en Vega de San Mateo (Gran Canaria), con indicativo “Nieves”.
– EVA 22, ubicado en Haría (Lanzarote), con indicativo “Siroco”.

Cobertura radar de la red de Escuadrones de Vigilancia Aérea.

Cobertura radar de la red de Escuadrones de Vigilancia Aérea.

Esta estructura de escuadrones de vigilancia aérea está en permanente renovación y ampliación. Los EVAs 11 y 12 entraron en servicio en 2000 y 2002, respectivamente, y en la última década se ha constituido el EVA 14 en Villanubla, Valladolid. En 2013 se completó la sustitución de los antiguos radares americanos por los modelos tridimensionales españoles e italianos. Y en los últimos años, la integración cada vez más frecuente de las fragatas de la clase F-100 en el sistema de defensa aérea nacional, gracias a su potente radar SPY-1D y a sus capacidades de comunicaciones con satélite, han convertido a estos magníficos escoltas en un vector más de la vigilancia de nuestro espacio aéreo, que además aporta las capacidades de sus temibles misiles SM-2.

F-102 Almirante Juan de Borbon_2

EL SISTEMA NERVIOSO.

Para que los EVAs puedan nutrir de información a los centros de Mando y Control, y estos a su vez puedan emitir órdenes a las unidades de reacción rápida, la defensa aérea nacional mantiene un sistema de comunicaciones que es considerado uno de los mayores activos estratégicos de nuestro país.

La antigua Red de Microondas, hoy en día integrada en la Red Conjunta de Telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas, proporciona la columna vertebral de las comunicaciones de nuestra defensa aérea, monitorizada permanentemente desde el Estado Mayor del Aire en Moncloa. La ubicación de los repetidores de la red de microondas es mantenida con la debida reserva, al constituir uno de los pilares de nuestra capacidad de respuesta ante las amenazas a las que puede enfrentarse nuestro espacio aéreo.

Nueva imagen (8)

EL MÚSCULO.

La capacidad de reacción ante amenazas aéreas en nuestro país depende, principalmente, de los aviones en QRA (Quick Reaction Alert). En España, cinco bases aéreas mantienen parejas de cazas de reacción rápida. En las islas Canarias, dos F-18 del Ala 46, montan guardia permanentemente en Gando. En la Península, los Eurofighter de las Alas 11 y 14 de Morón y Albacete, y los F-18 de las Alas 12 y 15 de Torrejón y Zaragoza, comparten esta responsabilidad, habiendo al menos cuatro aviones siempre disponibles para reaccionar ante cualquier eventualidad.

F-18 del Ala 12, basada en Torrejón de Ardoz

F-18 del Ala 12, basada en Torrejón de Ardoz

Tanto el F-18 como el más moderno Eurofighter son aviones con una buena capacidad en combate aire-aire (podría decirse que excelente en el caso del EF-2000), y además disponen de armamento avanzado para cumplir su cometido, como son los misiles IRIS-T o SideWinder para el combate a corta distancia, o los misiles AIM-120 AMRAAM o AIM-7 Sparrow para el combate más allá del horizonte visual.

Eurofighter del Ala 14 en el reciente despliegue en Lituania.

Eurofighter del Ala 14 en el reciente despliegue en Lituania.

Estos aviones permanecen guarecidos en hangares “bunkerizados” y listos para despegar en un tiempo máximo de 15 minutos (la realidad es que en los ejercicios que se realizan constantemente, el tiempo de reacción es mucho menor). Los pilotos, vestidos con mono de vuelo y preparados para subirse a la cabina en cuanto suene la alarma. La defensa aérea española no descansa ni un sólo minuto a lo largo del año.

F-18 estacionado frente a un hangar reforzado de alerta.

F-18 estacionado frente a un hangar reforzado de alerta.

En el mar, como hemos mencionado antes, y especialmente en caso de conflicto, las modernas fragatas F-100, pero también las más veteranas F-80, pueden contribuir a la defensa aérea creando una barrera de misiles SM-1 y SM-2, probablemente la familia de misiles antiaéreos navales más capaz en el mercado (si bien es cierto que ya existen modelos mucho más avanzados como el SM-3 o el SM-6, con capacidad incluso de derribar misiles balísticos).

F-102 lanzando un misil Standard SM-2.

F-102 lanzando un misil Standard SM-2.

El Ejército de Tierra, por su parte, aporta la artillería antiaérea. Además de los 92 cañones bitubo Oerlikon de 35 mm, con direcciones de tiro Skyguard y Skydor, los regimientos de artillería antiaérea (RAAA) disponen de una gran variedad de sistemas de misiles. El más capaz, probablemente, sea el misil Patriot. España dispone de tres baterías de este misil (1 adquirida en 2004 y las dos restantes adquiridas recientemente), que pertenecen al RAAA 81 de Marines, Valencia. El RAAA 74, con bases en Sevilla y Cádiz, dispone de seis baterías de misiles Hawk, con bastantes años en servicio. El RAAA 71, con base en Cartagena, dispone de seis baterías de misiles Aspide y tres de misiles NASAMS (existe una batería de misiles NASAMS adicional en el archipiélago Canario).

Batería Patriot.

Batería Patriot.

Aunque estas baterías se encuentran habitualmente en sus acuartelamientos, su gran movilidad permite desplegarlos a lo largo y ancho del territorio nacional. Existen planes para, en caso de conflicto, organizar la defensa efectiva de instalaciones militares, industriales y energéticas vitales para la seguridad nacional.

¿ESTÁN NUESTROS CIELOS BIEN PROTEGIDOS?

Desde Fuerza Naval consideramos que, en comparación con otras áreas que presentan bastantes carencias en el seno de nuestras Fuerzas Armadas, la defensa aérea está bien organizada y equipada.

Sin embargo, todo es susceptible de mejorar. Consideramos que el actual despliegue de EVAs es suficiente, como también lo es la calidad de los equipos utilizados (el radar LANZA ha demostrado ser un equipo excepcional para controlar el espacio aéreo). Sin embargo, la adquisición de aviones de alerta aérea temprana permitiría reforzar y extender nuestra capacidad de control del espacio aéreo, ya que su altura de vuelo proporciona unos alcances radar excepcionales.

En el mercado hay opciones interesantes… como el Wedgetail adquirido por Turquía, Australia o Corea del Sur…

E7A - Wedgetail

E7A – Wedgetail

O el C-295 AEW, un proyecto ofrecido por EADS-CASA que además se fabricaría en nuestro país.

Airbus_C295_523102_i0

El número de “interceptores” aguanta la comparación con nuestros socios europeos (cosa que no ocurre en otras comparaciones referidas a nuestra capacidad militar). Frente a los 235 cazas británicos (aquí quizás deberíamos decir “vecino”, en lugar de “socio”), los 243 franceses, los 189 alemanes, los 144 italianos y los -sorpresa- 231 griegos, España dispone de un nada despreciable número de 146 cazas, si bien hay que tener en cuenta que el porcentaje de aviones operativos -que desconocemos- es uno de los datos más importantes a tener en cuenta, y estimamos que será mayor en los países del norte que en las naciones mediterráneas.

La artillería antiaérea del Ejército de Tierra ha dado pasos en la dirección correcta al adquirir las dos baterías adicionales de misiles Patriot, pero consideramos que es necesario unificar materiales y modernizar el inventario. Sustituir progresivamente las baterías de misiles Hawk por baterías adicionales de Patriot y reemplazar los Aspide por nuevas baterías de NASAMS sería una buena opción, al menos a ojos de Fuerza Naval.

Y como resumen, aquí os dejamos un vídeo con una demostración de las capacidades de nuestra defensa aérea…