AMARG: El cementerio de aviones más grande del mundo.

Si alguna vez os escapáis a Arizona para visitar el Gran Cañón del Colorado, quizás tengáis la suerte de nuestro colaborador y vuestra familia acepte ir un poco más al Sur, hasta Tucson, ciudad que alberga la Davis Mothan Air Force Base, que no sería más que otra base de A-10 Warthogs sino fuera porque también aloja en su inmenso recinto el AMARG, o Aerospace Maintenance and Regeneration Group.

El AMARC visto desde el aire. Esta es la única foto no tomada por el autor.
El AMARC visto desde el aire. Esta es la única foto no tomada por el autor.

Con alrededor de 4000 aviones (se puede consultar el inventario mes a mes aquí) en distintos estados de almacenamiento -que permite, según el nivel de alistamiento, poner las aeronaves en vuelo en pocos o días o simplemente utilizar partes de las aeronaves como repuestos- el AMARG es el mayor cementerio de aviones del mundo.

Unos cuantos P-3 Orión. No nos vendrían mal.
Unos cuantos P-3 Orión. No nos vendrían mal.

Conocido como «The Boneyard» (El Osario), su origen se remonta a 1946, cuando se hizo necesario almacenar grandes cantidades de excedentes de unidades aéreas del Ejército de los Estados Unidos. A lo largo de los años, el AMARG pasó a convertirse en el principal cementerio del Departamento de Defensa, y actualmente aloja cualquier unida aérea dada de baja perteneciente a organismos del gobierno federal.

¡Póngame una docena de aviones cisterna KC-135!
¡Póngame una docena de aviones cisterna KC-135!

Tuvo un papel relevante tras la firma de los tratados START, pues fue en sus instalaciones donde se desmanteló, a plena vista de los satélites de observación soviéticos, cientos de ICBM y de bombarderos estratégicos B-52.

¡Y otra docena de C-130 Hércules!
¡Y otra docena de C-130 Hércules!

Las excepcionales condiciones de temperatura y, especialmente, de humedad en el área de Arizona son ideales para la conservación de las aeronaves, a las que se somete a un completo proceso de vaciado de fluidos hidráulicos y de «envoltorio» con un material llamado Spraylat para evitar una rápida degradación. Se trata de un proceso complejo, que también elimina elementos peligrosos (como las cargas de eyección de los asientos) o clasificados (como los equipos de guerra electrónica). Este proceso permite, según el grado de aplicación, separar a las aeronaves en cuatro grupos principales:

– Las que están listas para volar en un breve plazo de tiempo.
– Las que podrían volver a volar tras un periodo de acondicionamiento.
– Las aeronaves canibalizadas para utilizar sus componentes como repuestos.
– Los excedentes de Defensa, que se almacenan para su uso futuro o su venta a naciones aliadas.

Mejor póngame dos docenas.
Mejor póngame dos docenas.

El cementerio puede visitarse a través de los tours que ofrecen en el PIMA Air&Space Museum, muy cercano a la base. Este museo merece también una visita, ya que dispone de una excelente colección de aviones, que va desde los míticos F-14 de la US Navy, hasta la aeronave supersónica de espionaje SR-71 o el Air Force One utilizado por el presidente John F. Kennedy.

Entrada al PIMA.
Entrada al PIMA.
Una rara avis, el Blackbird SR-71.
Una rara avis, el Blackbird SR-71.
El F-14 de Maverick.
El F-14 de Maverick.
Otra joya de la aviación naval, un A-6 Intruder.
Otra joya de la aviación naval, un A-6 Intruder.
Un poco de "nose art" en un S-3 Viking de lucha antisubmarina desde portaaviones.
Un poco de «nose art» en un S-3 Viking de lucha antisubmarina desde portaaviones.
El Air Force One de JFK.
El Air Force One de JFK.
Un MH-53, veterano de operaciones de COMBAT SAR en la primera guerra del Golfo (Operación Tormenta del Desierto).
Un MH-53, veterano de operaciones de COMBAT SAR en la primera guerra del Golfo (Operación Tormenta del Desierto).

Si tenemos la mala fortuna de pasar por Tucson un sábado o domingo, y no hay tour, siempre queda la opción de acercarse al vallado y deleitar la vista con todo ese potencial militar aparcado en el desierto de Arizona.

Pero ojo con traspasar la valla...
Pero ojo con traspasar la valla…

Como «bonus track», pocos kilómetros al Sur, en dirección a México, podemos encontrar el Museo de Misiles Titán: un antiguo silo de misiles intercontinentales Titán donde veteranos de la Fuerza Aérea dirigen visitas guiadas a los pozos de los misiles y a los centros de mando y control asociados.

Exterior del silo de misiles.
Exterior del silo de misiles.
Un misil Titán (sin cabeza nuclear, lógicamente) en el silo.
Un misil Titán (sin cabeza nuclear, lógicamente) en el silo.
Misil Titán visto desde el interior del silo, al que se accede por unos pasillos utilizados por el personal de mantenimiento.
Misil Titán visto desde el interior del silo, al que se accede por unos pasillos utilizados por el personal de mantenimiento.

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