Las cuatro medidas de Cospedal que siembran optimismo en las Fuerzas Armadas.

El pasado 3 de noviembre, el gobierno nombraba a María Dolores de Cospedal nueva Ministra de Defensa. Cospedal asumía el cargo tras un duro varapalo electoral, al perder en mayo la presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha.  Esta Abogada del Estado de amplia experiencia política ha dejado buenas sensaciones en el ámbito militar tras sus primeras declaraciones públicas. En Fuerza Naval hemos decidido resumir sus cuatro medidas principales.

Pedir perdón “en nombre del Estado” a las víctimas del YAK-42.

Han pasado casi 14 años desde una de las mayores tragedias sufridas por nuestros militares. Un avión ucraniano, subcontratado por Defensa para transportar a nuestros soldados desde Afganistán a España, se estrellaba en Turquía. 62 militares perdieron la vida. Y nadie había pedido perdón por ello.  Hasta ahora.

Cospedal ha pedido perdón en nombre del Estado: “oro moral” para los familiares de las víctimas, en palabras de su representante. Y ha hecho una importante promesa: «El Gobierno tomará las mejores decisiones para que estas trágicas y desgraciadas lecciones que nos ofrece la vida no se olviden. Para que el injusto sacrificio de muchos no sea en vano y estéril. Para que, al fin y al cabo, podamos atender al servicio público que debemos desempeñar con la mayor eficiencia, eficacia y calidad, de acuerdo con los medios que los ciudadanos ponen a nuestra disposición. Para que todos podamos vivir con la mayor tranquilidad posible».

El YAK-42, poco antes de despegar.

El YAK-42, poco antes de despegar.

Aumentar el gasto en Defensa.

Es sólo una promesa, pero en la senda adecuada. Tras años viviendo bajo el manto de seguridad de la OTAN, y especialmente de los Estados Unidos, ha llegado la hora de asumir nuestras responsabilidades. Alcanzar el objetivo del 2% no es sólo un compromiso de la cumbre de Cardiff de 2014. Es una necesidad, ahora que el nuevo presidente norteamericano ha mostrado su desinterés por seguir garantizando la seguridad del viejo continente.

Evolución del Presupuesto de Defensa

Evolución del Presupuesto de Defensa

La crisis económica ha hecho mucho daño a las Fuerzas Armadas. El Ministerio de Defensa ha sufrido grandes recortes en los últimos años, lo que ha impedido hacer frente al endeudamiento adquirido con los Programas Especiales de Armamento. Es el momento de aumentar las partidas presupuestarias y de asumir la adquisición de elementos vitales para nuestra defensa (aeronaves de reabastecimiento y de alerta aérea; nuevas fragatas y helicópteros para la Armada; vehículos 8×8… y un largo etcétera). Pero es también el momento de elevar los recursos disponibles para mantenimiento de los medios de los que ya disponemos, y también de aumentar el gasto en ejercicios y operaciones, lo que nos permitirá mantener unas fuerzas armadas bien equipadas y adiestradas.

 

Pacto de Estado en Defensa.

Quizás no sea una idea muy original, pero lo cierto es que es necesario un pacto de estado en Defensa. La seguridad de nuestro país no puede quedar en manos de las derivas ideológicas del gobierno de turno. Aumentar el presupuesto al 2% no tiene ningún sentido si no va a haber continuidad.

Cospedal ha prometido “impulsar el inicio del Ciclo de Planeamiento de la Defensa a lo largo de 2017, en el que se definirá el Objetivo de la Fuerza a largo plazo, así como el Objetivo de Capacidad Militares”. Quizás, con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, lo consiga. Sólo así podrá llevar a cabo otro de sus proyectos: crear una verdadera conciencia nacional sobre las virtudes y necesidades de nuestra Defensa.

 

Cospedal para revista a la fuerza a su llegada al Ministerio de Defensa.

Cospedal para revista a la fuerza a su llegada al Ministerio de Defensa.

 

“No podemos tener un Ejército lleno de soldados de 50 años”.

Esta afirmación, probablemente poco popular entre muchos militares con una relación de servicios de carácter no permanente, no puede estar más cargada de razón. Las Fuerzas Armadas no pueden permitirse tener soldados y marineros sin el vigor y la fortaleza únicas de la juventud.

Actualmente, los militares profesionales de tropa y marinería finalizan su contrato con las Fuerzas Armadas al alcanzar los 45 años. Durante su tiempo como soldados o marineros tienen numerosas oportunidades para acceder a una relación de servicios de carácter permanente. Si no lo han conseguido, su relación con el Ministerio de Defensa termina, pues no podemos permitirnos una tropa envejecida.

Ante los múltiples recursos impuestos por la vía judicial, Cospedal ha sido clara: “no podemos tener un Ejército lleno de soldados de 50 años”. Esto quiere decir que aquellos que no hayan superado los requisitos para ascender o adquirir la condición de permanente no podrán continuar en las Fuerzas Armadas, si bien se ha dejado la puerta abierta para su colocación en otros ámbitos de la administración o del sector privado.

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