Espías desde el Cielo.

Este fin de semana, los redactores de Fuerza Naval hemos tenido la oportunidad de ver “Espías desde el Cielo”, película británica dirigida por Gavin Hood y que narra un interesante supuesto de operación antiterrorista en Nairobi, donde se reúne una hipotética célula de Al Shabaab entre cuyos miembros se encuentran ciudadanos británicos y norteamericanos.

La película ha obtenido un 6.9 de media en las críticas de los usuarios de FilmAffinity, e incluso críticas muy positivas de los nada belicistas críticos cinematográficos de nuestro país.

MQ-9 Reaper despegando en Afganistán.

MQ-9 Reaper despegando en Afganistán.

Y es que “Espías desde el Cielo” trata con bastante realismo algunos de los dramas de la guerra moderna. Desde el difícilmente asumible riesgo de bajas colaterales hasta la crudeza y abstracción con la que los operadores de UAVs manejan desde las Vegas estas polémicas máquinas de guerra, “Eye in the Sky” ofrece al espectador un relato realista y completo sobre las operaciones antiterroristas contemporáneas, con colaboración entre aliados y fuerzas locales, aviones no tripulados, reglas de enfrentamiento y consideraciones políticas.

La base aérea de Creech, en Indian Springs, Nevada, hogar de gran parte de los escuadrones de UAV de la USAF.

La base aérea de Creech, en Indian Springs, Nevada, hogar de gran parte de los escuadrones de UAV de la USAF.

Llama particularmente la atención las condiciones de trabajo de los operadores de los Reaper (por cierto, el mismo modelo que el seleccionado por el Ejército del Aire español), que desde unos contenedores en la base aérea de Creech, Nevada, controlan aviones no tripulados en la otra punta del globo durante ocho o doce horas, realizando en ocasiones ataques con misiles Hellfire o bombas GBU-12 o GBU-38 para después volver a sus casas a cenar con la familia y ver un partido de la NFL. No es de extrañar que sea una de las unidades con mayor porcentaje de suicidios de las fuerzas armadas americanas.

Sala de control de UAV Predator en la base aérea de Holloman, Nuevo México.

Sala de control de UAV Predator en la base aérea de Holloman, Nuevo México.

En definitiva, una buena película, realista y esclarecedora sobre las particularidades de la guerra moderna.